HEMOS DECIDIDO LLAMAR LAS COSAS POR SU NOMBRE Y ORGANIZARNOS
Décadas de crisis universitaria, ergo, decadencia y podredumbre. Por un lado, el estamento docente en su dirección expresa el más vil sentimiento de ostentación y dominación, la Universidad – para éstos – es considerada su feudo, la Autonomía está secuestrada por esta horda mezquina, angurrienta y mediocre, que ni por las tapas la cons
ideran como el Alma Mater de la sociedad, es más, con sus actos desprecia a la prole del pueblo, la agrede, la viola flagrantemente y si pudiera la esclavizaría. En su base, los docentes responden a sus “jefes”, se inclinan y les rinden pleitesía, son conscientes de su pusilanimidad ya que saben que su estabilidad laboral depende de cuánto más serviles y dóciles sean, por otro lado son sagaces y morbosos puesto que esperan que la rosca gire y les toque los miserables engranajes de poder, en definitiva para la gran mayoría de los docentes, la dignidad es sinónimo de insulto y la crisis universitaria es una cuestión circunscrita a la masificación estudiantil, por supuesto para estos auto-nominados “eruditos” las masas del pueblo no deben estudiar, la educación superior debe ser un privilegio de pocos cuasi como ellos. Por otro lado, las masas estudiantiles expresan su indiferencia, adormiladas, indolentes así mismas y a su sociedad, atravesadas por la ideología capitalista individualista que los lleva a convertirse en ovejas acríticas y a perder su espíritu rebelde y contestatario. Sin embargo, en ocasiones cruciales cuando la tiranía docente llega a extremos de inmoralidad y brutalidad, las masas despiertan y se expresan espontáneamente ante el abuso, en ocasiones logran organizarse con acciones defensistas y de denuncia. En su dirección se desenvuelven tendencias que van desde el oportunismo, el prebendalismo, el servilismo, hasta los aventureristas, sin programa y estrategia de transformación de la condición crítica y decadente de la Universidad. Para la población -y en especial para los sectores explotados, empobrecidos y excluidos- la Universidad era una esperanza para su descendencia, tenían expectativas que su hijos al estudiar en la “Casa Superior” tendrían mejores días que ellos y podrían salir de su condición subalterna y postrada, sin embargo algunas capas y sectores han empezado a ser conscientes que la Universidad no responde a las necesidades concretas de la sociedad, recurrentemente escuchan que los docentes no estudian, no dan examen, no generan conocimiento, acosan a sus hijas, encarcelan a algún estudiante que se atreve a denunciar los abusos; entonces se hacen progresivamente conscientes de que la Universidad debe transformarse y cambiar; sin embargo, las roscas docentes les gritan en su cara que ellos -el pueblo- no tienen nada que ver en los asuntos de la Universidad, olvidando oportunistamente, que precisamente el pueblo es el que sostiene a la Universidad con su trabajo y sudor, que es el pueblo quien paga los jugosos salarios de los docentes mediocres. En este escenario, es necesario retomar los principios fundamentales de la Universidad Boliviana, – que al estar circunscrita en un país pobre, de capitalismo atrasado y dependiente de la economía imperialista que espolia nuestros recursos naturales, explota y empobrece a nuestro pueblo – es decir, levantar las banderas de la liberación nacional y por tanto la Universidad debe generar conocimiento, ciencia y tecnología en pos de éste derrotero, sin embargo como Juventud Socialista Revolucionaria somos conscientes que mecánicamente este rol no se cumplirá en la medida en que nuestra Casa Superior se encuentre en manos de la dictadura docente y que el movimiento estudiantil no sea consciente de su rol rebelde, contestatario y transformador. Es necesario que las y los estudiantes conformemos nuevos órganos y formas de lucha en pos de: la AUTONOMÍA UNIVERSITARIA, entendida ésta como la defensa frente al intervencionismo político e ideológico del Estado burgués, junto a ella está el CO-GOBIERNO PARITARIO DOCENTE ESTUDIANTIL en todas las instituciones políticas y administrativas que componen la universidad, al mismo tiempo debemos consolidar el VOTO UNIVERSAL E IGUALITARIO que acabe con el voto ponderado como forma de dictadura abierta de los docentes, en el plano académico la reforma debe establecer la obligatoriedad de los EXAMENES DE COMPETENCIA, LA PERIODICIDAD DE CÁTEDRA, EXAMEN DE OPOSICIÓN Y LA LIBRE CATEDRA como garantía de influencia estudiantil en la evaluación docente. Esto rompe con los docentes como “vacas sagradas” e impulsa una competencia libre entre todos los profesionales del medio. Finalmente, la ASAMBLEA GENERAL como máxima instancia de toma de decisiones que vele por el cumplimiento de todas las reformas y no se pisoteen las resoluciones. Así mismo los jóvenes socialistas saben que el conjunto de reformas no va a ser posible en la medida de que el movimiento estudiantil se encuentre separado de su pueblo y del movimiento obrero, es necesario compañeras y compañeros vincularnos a la lucha de los explotados y oprimidos, hacerles parte de nuestra lucha en definitiva: materializar con hechos y no palabras la alianza revolucionaria obrero campesina estudiantil que consolide la transformación de raíz de nuestra sociedad y nuestra Universidad. Nace un nuevo movimiento estudiantil, consciente de su generación, de su tiempo y de sus derroteros, consciente que la Universidad se pudre y no responde a la sociedad, conscientes que los jóvenes nos levantaremos junto a nuestro pueblo y en ese sentido convocamos a todos los compañeros y compañeras a unirse a esta nueva tendencia revolucionaria. Las tibiezas y maniobras solo nos han llevado a derrotas.
¡¡¡Viva la Universidad junto a su pueblo!!!
¡¡¡Viva la alianza revolucionaria obrero campesino estudiantil!!!
¡¡¡Construyamos una nueva sociedad sin explotados ni explotadores!!!
¡¡¡Abajo los dirigentes traidores y oportunistas!!!