03/09/2026
D.S. 5676 OTRO GOLPE BRUTAL PARA LAS MAYORÍAS
SUBE EL PRECIO DEL DIÉSEL A 18 Bs. PARA LOS GRANDES CONSUMIDORES (agroindustriales, cooperativistas)
MANTIENE A 9,80 PARA LOS TRANSPORTISTAS Y PARTICULARES.
Según el gobierno así se resolvería el problema de la escasez de diésel, sin afectar “demasiado”-dicen- a la economía de la población porque no afecta al transporte.
Primero: Los agroindustriales cargarán el aumento de sus costos de producción a los productos para el mercado interno, azúcar, alimentos balanceados para crianza de pollos, cerdos, vacunos, etc. agravando el costo de la canasta familiar.
Segundo: la agroindustria exportadora pierde competitividad frente a otros productores extranjeros. Por eso es que los agroindustriales rechazan el decreto “por ser discrimina-torio” -dicen-. “Los productores agropecuarios no nos hacemos responsables del desabastecimiento de alimentos que pueda presentarse por esta causa”, señala el comunicado de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO).
Tercero: Un sistema de precios diferenciados estimulará el mercado negro del diésel con lo que las colas en los surtidores no acabarán.
Finalmente: El problema de fondo de la escasez de combustibles es que el Estado no tiene dólares para importarlos, independientemente del precio en Bs. interno. Los grandesL exportadores, cooperativistas del oro, agroindustriales del oriente, en fin, los grandes empresarios privados que pagan miserias en impuestos y regalías y la banca privada, son los que los controlan y los mantienen protegidos en cuentas privadas en el exterior.
El país está a merced de la mezquindad y angurria de los empresarios privados que además reciben del Estado toda clase de concesiones.
La respuesta debe ser la recuperación del 100% de las divisas por las exportaciones y para ello será necesario estatizar la explotación del oro, los latifundios del oriente, nacionalizar toda la minería.
El decreto es un anticipo al ya anunciado “sinceramiento” económico anunciado para fin de año. “Sinceramiento” a precios internacionales menos a los salarios ni al valor adquisitivo de los ingresos de las grandes mayorías trabajadoras.
¡Los explotados no podemos seguir tolerando la barbarie burguesa!