03/06/2026
Hoy se cumplen 11 años del primer , una consigna que sigue vigente y que nos obliga a reflexionar sobre la responsabilidad de quienes ejercen funciones públicas.
El caso de Agostina Vega vuelve a poner en discusión una práctica que durante años se naturalizó en muchos lugares: el ingreso al Estado de personas por afinidad política antes que por sus antecedentes, capacitación o idoneidad.
Cuando la política se convierte en una herramienta de clientelismo, los riesgos los termina pagando toda la sociedad. El empleo público debe ser un espacio de servicio a la comunidad, no una recompensa para militantes o punteros políticos.
En Villa del Totoral también vivimos situaciones que generaron preocupación respecto de incorporaciones de personas con antecedentes o conductas incompatibles con la responsabilidad que implica trabajar para el Estado. Afortunadamente, no hubo que lamentar hechos irreparables.
La lucha contra la violencia y la defensa de las mujeres no pueden quedarse en discursos o consignas. También exigen responsabilidad, controles y decisiones políticas coherentes al momento de seleccionar quiénes representan al Estado.