El Regimiento Nro. 11 de Infantería, fue creado por decreto del 8 de noviembre de 1814, que decía; "Consultando el aumento de las fuerzas del Estado y ulteriores miras políticas contra el enemigo común, vengo en mandar y mando se forme en la Provincia de Cuyo un Batallón de Infantería de Línea de nueva creación, con la denominación de No. 11, bajo el pie y número en que se hallan establecidos los
demás del Ejército".
Ésta Unidad tuvo su origen en el cuerpo de "Auxiliares Argentinos" que en 1813 marchó en ayuda de los patriotas de Chile y que se cubrió de gloria en Cucha Cucha y El Membrillar regresando luego a Mendoza, en cumplimiento a lo ordenado el 01 de junio de 1814, a objeto de que "sirviendo a V.S. Más tarde, el 23 de noviembre, se nombró comandante de la nueva Unidad al Teniente Coronel JUAN GREGORIO DE LAS HERAS, completando sus seis compañías: una de granaderos, 4 de fusileros y una de cazadores en octubre del año siguiente. En el mes de enero de 1816, se dispuso elevar el Batallón a Regimiento y completar los dos Batallones en julio del mismo año, con una fuerza de 914 hombres. Por disposición del Director Pueyrredón se resolvió que: "Consecuente al nuevo plan que debe a la organización del Ejército, he dispuesto que de los Batallones del Regimiento Nro. 11, se formen dos cuerpos, el primero con la denominación que acutalmente tiene y al mando de su actual Comandante, y el segundo con la del 1ro. de Cazadores, y al mando del Teniente Coronel RUDECINDO DE ALVARADO, debiendo partir entre ambos la fuerza que actualmente tenga el primero". Fue en estas condiciones que el 11 de Línea formó entre las fuerzas que integraron el Ejército de Los Andes. El 14 de enero de 1817, un piqueto de ésta Unidad, se incorporó a las tropas que, a las órdenes del Comandante FREYRE, salieron para Mendoza rumbo al sur, para trasmontar la cordillera por el paso del Planchón, teniendo como objetivo Talca y la insurrección de la provincia de Concepción. El 18 de enero del mismo año, el grueso del Ejército abandonó el histórico campamento del Plumerillo y marchó por Uspallata para realizar el paso de los Andes, operación de gran importancia militar en los fastos del del Ejército Argentino. Pocos días después, a las órdenes del Mayor ENRIQUE MARTINEZ, combatiendo reñidamente en Potrerillos, afrontando posteriormente encarnizados encuentros con las fuerzas realistas, para cubrirse de gloria en la batalla de Chacabuco, formando el 11 de Línea el ala derecha comandada por e General SOLER. Más tarde hizo la segunda campaña del Sur de Chile integrando la división de la derecha del Ejército Unido de Los Andes y de Chile, al mando del Coronel DE LA QUINTANA, formando en primera línea en la noche de Cancha Rayada. Tomó parte en la Batalla de Maipú, distinguiéndose por su acción arrolladora. Ya en en año 1820, al mando del Gran Capitán, el General JOSÉ DE SAN MARTÍN, hizo la expedición Libertadora al Perú, la que saliendo de Valparaíso el 20 de agosto, desembarcó en la Bahía de Paracas el 8 de setiembre, cabiéndole el honor a los hombres del 11 de Línea de ser las primeras tropas expedicionarias que pisaran suelo peruano. Intervino en la Campaña de las Sierras, a las órdenes del Grl JUAN ANTONIO ALVAREZ DE ARENALES. Partiendo rumbo a Ica, por la ruta de Huancabélica, atravesó nieves, peñascos, y elevadísimas cordilleras, laderas peligrosas y estrechos senderos en los que un hombre a caballo no puede dar vuelta sin riesgo de rodar al abismo, para inscribir en los anales de la historia militar de los Regimientos Argentinos, una página de estoicismo, de bizarría y de amor a la libertad. en 1865 guarece la frontera Sur, al mando del Sargento Mayor ALVARO BARROS, y en 1868 sirven sus cuadros, escuela de disciplina e hidalgía, para organizar el Regimiento 9 de Caballería. El presidente AVELLANEDA lo destina, en 1875 a guarecer en Buenos Aires al mando del Teniente Coronel FRANCISCO BOSCH, y sigue en su misión de orden, guareciendo Concepción del Uruguay, Reconquista y Villa Colón. En 1887, se nombra como Jefe al Coronel D. MÁCIMO J. BEDOYA, destinándolo a Santa Fe; más tarde a Formosa, La Verde y Chaco, guareciendo también otras localidades del país, entre ellas Buenos Aires, Junín, Fuerte General Lavalle, Trenque Lauquen y nuevamente Buenos Aires. Por decreto de abril de 1896 se le organiza en tres batallones con conscriptos de la Capital Federal; marcha en ese entonces a Curamalal efectuando allí su campaña de instrucción. En 1897 guarece, al mando del Teniente Coronel MOM, la ciudad de Concordia, con motivo de los sucesos que se desarrollan el a República Oriental. Sigue su marcha por el país guareciendo distintas localidades y llega hasta Salta en 1898, al año siguiente a Catamarca y en 1909 a Córdoba. Al cumplirse el centenario de la Revolución de Mayo no podían faltar para conmemorar tan magna fecha, los valientes del 11 de Línea que habían sabido llevar victoriosa nuestra insignia gloriosa y derramar su sangre en holocausto a ella. Es entonces en el mismo año que por Decreto del Presidente Figueroa Alcorta se le denomina con el nombre de "General Las Heras". Es destinado a Puerto San Martín (Santa Fe), pasando en 1917 a guarnecer la ciudad de Rosario, hasta el año 1964. Se ha hecho acreedor en su trayectoria de gloria, a los siguientes títulos y condecoraciones: Medalla y Escudo de Chacabuco, Heróico Defensor de la Nación por Chacabuco y Maipú (Chilena), Medalla y Escudo de Pasco (Peruana), Escudo de Mirabé (Peruana), Medalla de la Expedición Libertadoras del Perú (Peruana). En ésta forma el 11 de Línea escribió su historia, culminando las acciones de la emancipación con su bizarría intervención militar en tierra peruana, luchando a la bayoneta y muriendo sobre las filas enemigas con el legendario coraje que demostró donde lo necesitara la Patria. Desde 1964, se encuentra en Tupungato (Mendoza), cercano a la Cordillera de Los Andes que fue testigo de las hazañas de este glorioso Regimiento.