04/07/2020
Hoy fui al supermercado a hacer las compras para la semana y cuando estaba en la cola para pagar, entre sacarme los guantes y el barbijo, se me cayó un billete de $1000 que tenía y la señora ( que conozco de vista nada más) que estaba al frente mío terminando de pagar sus compras en la caja, lenta y amablemente se agachó y agarró mi billete... "Cuánta gentileza en tiempos de pandemia" pensé. - Le extendí mi mano tratando de estar lejos para que se sienta segura mientras le agradecía. Hasta que la señora me dice lo siguiente: "Lo que se encuentra en el suelo es de quien lo encuentra!"... ¡Que HDP!, me puse rojo como un tomate!!
La ironía de esa mujer se convirtió en una pintura surrealista delante mío. De repente ella se fue naturalmente, pachorrienta, como si nada malo hubiera pasado!!!
Miré a la persona que estaba detrás de mí y a las que estaban al lado y ellas me respondían con una mirada atónita e incrédula, susurrando cosas entre sí. La mujer se fue llevando mis $1000, qué tal esa?? Ni yo me la creía!! Me dio una rabia casi incontrolable, se me subió la sangre a la cara y ya no de vergüenza, quería hacer justicia por cuenta propia!!!
Ni siquiera pensé en la pandemia... dejé mi canasto de compras y me fui tras ella hasta el estacionamiento para decirle que me devuelva mi billete! Cuando me di cuenta, las personas que estaban más cercanas en la cola vinieron tras de mí, de curiosos seguramente! Y medio se armó alboroto! Y la gente comenzó a juntarse; la mujer me miró con desprecio y actuó como si fuera invisible. Cuando ella llegó a su auto, colocó lentamente sus dos bolsas en el suelo para buscar la llave de su auto y abrirlo. Pensé: ′′Es ahora o nunca!" Junté coraje, recogí las bolsas de compras y devolví sus palabras: "Lo que se encuentra en el suelo es de quien lo encuentra!" y salí corriendo por la Av. Victorica entre el susto y la risa orgulloso, de la revancha!
Los mirones comenzaron a aplaudir, la mujer se endemonió y arrancó el auto y salió chirriando las ruedas ademas de meter el cambio con un ruido espantoso ! Sentí ese pico de adrenalina, susto y nerviosismo, pero después me maté de la risa, más o menos de esas risas nerviosas y me fui. Cuando llegué a mi casa fui abrir las bolsas:
3 kg de lomo
1 pollo casero,
Aceitunas, verdes y negras,
Jamón, queso y yogures de dos sabores
1 pan molde integral
1 lata de aceite de oliva
1 botella Aceto del caro!
2 botellas de vino Cosecha Tardía
2 latas de choclo
3 botellas de alcohol de litro
2 kg. chorizo parrillero
1kg. Pan Francés
1 Frasco de Mayonesa
1 Frasco de Ketchup
1 Frasco de Mostaza
Nunca en la historia de mi billetera $1000 fueron tan bien aplicados y rentables! y ahora aquí estoy... tomándome un vinito, comiendo y pensando: ¿Soy un justiciero o un vengador anónimo?
Lo leíste hasta aquí?? Obviamente esto no es real, estamos en una campaña de promoción a la lectura!!!! Has leído durante la cuarentena? La lectura estimula nuestra mente e imaginación, nos hace viajar a otros lugares y ayuda en la comunicación.
Copiar, pegar y robar una sonrisa de tus amigos que están en estrés con ese confinamiento y con tantas cosas raras. No es de mi autoría, pero obviamente, quien cuenta un cuento aumenta un punto y yo les puse los míos!!