Principios que la rigen
La Democracia Cristiana es un movimiento eminentemente popular, que se plasma en un partido político a nivel nacional. Está comprometido con la realización de una auténtica democracia, que aliente la participación responsable de los ciudadanos en el ámbito público, pero que además esté basada en un conjunto de principios fundamentales que orientan la vida del hombre en soci
edad. El partido es un movimiento no confesional, ya que trabaja con autonomía y está abierto a todos los hombres de buena voluntad que compartan sus principios. Este se constituye en un espacio de encuentro para los ciudadanos que experimentan la necesidad de transformar la política, impregnándola de valores y prácticas éticas que tiendan a dignificar al hombre en todas sus dimensiones y a restaurar el sentido de unidad social ante su actual y evidente fragmentación. Los principios fundacionales de la nueva Democracia Cristiana son:
• Dignidad de la persona humana
• Defensa de la familia
• Bien Común y Justicia Social
• Participación