01/02/2026
Desde Chiapas hasta Irán, de Venezuela a Minnesota, del sur global a Palestina, desde la Europa insumisa pasando por Senegal y el Wallmapu hasta llegar al Kurdistán: POR LA VIDA Y LA DIGNIDAD DE LOS PUEBLOS DEL MUNDO
. Por la vida y la dignidad del pueblo de Irán
Vivimos una tormenta. No es nueva ni pasajera. Es la tormenta del capitalismo, del imperialismo, del patriarcado y de los Estados que administran la muerte mientras hablan de orden, estabilidad o seguridad.
En esa tormenta, los de arriba se disputan territorios, recursos y poder; los de abajo ponen los cuerpos, las vidas, el miedo y la esperanza.
En Irán, hoy, esa tormenta golpea con especial crudeza. El pueblo iraní se ha vuelto a movilizar contra el régimen de la República Islámica que no ha dudado en llevar a cabo una represión violenta contra quienes salen a las calles. Estas movilizaciones no son un hecho aislado ni una reacción momentánea: son el resultado acumulado de décadas de opresión política, explotación económica, violencia patriarcal, represión sistemática y negación de derechos. Son luchas que nacen desde abajo, desde la vida cotidiana asfixiada, desde quienes ya no pueden ni quieren seguir sobreviviendo en silencio.
Arriba, los gobiernos y las potencias miden la situación en clave geopolítica. Calculan ventajas, equilibrios regionales, rutas energéticas, alianzas convenientes. Arriba, el crimen se normaliza, se justifica o se oculta con discursos de “estabilidad”, “seguridad” o “realismo político”. Arriba, incluso quienes se presentan como enemigos del régimen iraní no dudan en legitimar la masacre, cuando esta sirve a sus intereses.
Abajo, en cambio, el pueblo iraní lucha por la vida: Abajo están las mujeres que desafían cotidianamente el control patriarcal. Abajo están las y los trabajadores empobrecidos por políticas neoliberales. Abajo están las disidencias sexuales, las minorías religiosas, los pueblos oprimidos, quienes habitan las periferias golpeadas por la crisis del agua, de la vivienda y del empleo.
Abajo están quienes han salido a las calles una y otra vez, muchas veces con las manos vacías, sin organizaciones amplias —destruidas por la represión— y aun así han avanzado más lejos que cualquier oposición institucional.
Denunciamos con firmeza la manipulación externa de estas protestas. Ninguna potencia extranjera, ningún gobierno del norte global, ningún proyecto imperial tiene derecho a usar el sufrimiento del pueblo iraní como ficha en su tablero. Esa instrumentalización no solo tergiversa las luchas reales, sino que pone en mayor peligro a quienes resisten, al convertirlos en pretexto para una represión aún más brutal. Reafirmamos el derecho inalienable de los pueblos a la autodeterminación. La libertad no se exporta ni se negocia entre Estados. Ninguna intervención imperial ha traído jamás justicia ni dignidad a los pueblos que dice “liberar”. Lo sabemos por la historia, y lo confirman una y otra vez las ruinas que dejan a su paso.
Hay quienes, desde fuera, miran hacia arriba y no hacia abajo: quienes justifican al régimen iraní en nombre de un supuesto antiimperialismo, ignorando que ese mismo régimen aplica contra su pueblo lógicas de ocupación, apartheid, saqueo y neoliberalismo; y quienes promueven alternativas reaccionarias, autoritarias y dependientes, que prometen salvación mientras reproducen la dominación. Son falsos binarismos. Arriba contra arriba. Poder contra poder. Abajo queda el pueblo, atrapado entre dos fuerzas que se dicen opuestas, pero actúan alineadas.
Nuestra posición es clara: no estamos con los gobiernos, estamos con los pueblos. No con los Estados, sino con quienes resisten. No con las élites, sino con quienes luchan por vivir. Hoy, mientras el pueblo iraní enfrenta el corte de comunicaciones, el estado de sitio y la militarización de la vida cotidiana, hacemos un
llamado a escuchar las advertencias de nuestros compañeros zapatistas: la tormenta es global; quien crea que no le toca, que no va con él o con ella, se equivoca. Frente a esta tormenta, no hay salvadores ni soluciones desde arriba. Lo que hay es la posibilidad —urgente— de unir las luchas de abajo, de reconocernos en el destino compartido de quienes resisten al capital, al imperialismo y a todas las formas de dominación.
Extendemos nuestra mano al pueblo iraní.
No para tutelarlo.
No para hablar por él.
Sino para decir: no están solos.
Porque la lucha en Irán es también la lucha por la vida en todas partes. Y porque sólo desde abajo, juntas y juntos, podremos enfrentar la tormenta e imaginar el día después.
Para firmar, escribir a [email protected]
Primer corte: miércoles 28 de enero
Desde los distintos rincones en resistencia y rebeldía en el mundo. Firmas:
EZLN - Ejército Zapatista de Liberación Nacional
Asamblea Libertaria Autoorganizada Paliacate Zapatista, Grecia
Cafè Rebeldía-Infoespai, Barcelona-Catalunia
CafeZ, Bélgica
Caracoleras De Olba, Teruel, Estado Español
Centro de Documentación sobre Zapatismo (CEDOZ), Estado Español
Colectivo Armadillo Suomi, Finlandia
Colectivo Calendario Zapatista, Grecia
Confederación General del Trabajo (CGT) Estado Español
Cooperazione Rebelde Napoli, Italia
CSPCL, Paris, Francia
Frankfurt International, Alemania
Lumaltik Herriak, País Vasco
Mujeres y disidencias de la Sexta en la otra Europa y Abya Yala, RRR
Mut Vitz 31 Toulouse, Francia
Nodo Solidale Roma/México
Tatawelo Italia
Terra Insumisa Alcamo/Sicilia Sud Globale, Sicilia, Italia
20zln, Italia
Y Retiemble, Madrid, Estado Español