17/12/2021
Para hacerle frente a las mineras, organización popular
La megaminería, la extracción de hidrocarburos y la agricultura basada en agrotoxicos con concentración de tierras tienen la única finalidad de obtener de enormes ganancias a costa de la degradación del ambiente, la salud de la población y la pauperización de la sociedad.
Estas actividades no traen beneficio beneficio alguno a los pueblos.
El resultado está a la vista: 40% de la población bajo la línea de pobreza y vastas zonas del país con graves problemas ambientales, el principal la creciente escases de agua dulce.
Lamentablemente esta lógica se sigue replicando detrás de cada anuncio. Ahora viene el hidrógeno verde que promete ser una industria sin emisión de GASES DE EFECTO INVERNADERO, aunque también conlleva un impacto socioambiental vinculado a la soberanía territorial y al uso intensivo de bienes comunes; que tampoco será para beneficio nuestro.
Mientras tengamos gobiernos con mentalidad colonizada con ambiciones de corto plazo y personales, sin proyectos elaborados con cabeza propia esta tendencia colonial seguirá imperando en nuestro país.
Es peligroso que los gobiernos progresistas de América Latina vean un nuevo superciclo de commodities como una ventana de posibilidad para más inversión en los sectores extractivistas, en colaboración con los grandes capitalistas. El crecimiento basado en la exportación de commodities parece ser un juego de suma positiva: los gobiernos pueden aumentar los ingresos de los más pobres sin reducir la riqueza de los Ricos, con lo que garantizan el apoyo político de los primeros sin provocar la reacción de los segundos. Pero esconde que para desarrollar un proyecto extractivo se deben desmantelar las protecciones laborales y ambientales, para adoptar estructuras legales que beneficien a los inversores.
Afortunadamente hay muchas organizaciones y mucha militancia social que se propone modificar este rumbo y poco a poco irá madurando y creciendo para conformar una alternativa diferente que vea nuestra interrelación con el planeta desde un pensamiento independiente y en alianza con los pueblos de la región que sufren el mismo flagelo.
Quienes militamos en el socialismo patagónico integramos esos espacios y las alentamos a crecer y desarrollar una alternativa política que crezca en la conciencia de la sociedad para derrotar democráticamente a las actuales estructuras políticas que ya no tienen nada para dar a la sociedad. Es un proceso que tarde o temprano verá los frutos del esfuerzo y del sacrificio de tanta juventud como se manifiesta cada vez con mayor claridad en muchos países de la región
El tiempo se acaba, 2030 es la fecha límite para dar respuesta a los dilemas que plantea el cambio climático.
La pandemia nos dejó un mensaje sobre la desigualdad, el virus puede infectar a cualquiera, pero los cuerpo debilitados por el estrés de la pobreza, la contaminación y el racismo tienen menos capacidad de defenderse.
Pensamos el socialismo como la recuperación de de la unidad comunitaria entre el trabajo y la tierra bajo una forma social orientada a la sostenibilidad de la vida y no a la ganancia, en este sentido la lucha de los pueblos originarios no significa un atraso en la historia de la civilización. Se trata en cambio de semillas del futuro, en una dialéctica temporal arremolinada y compleja
Si los gobiernos han podido costear subsidios y salarios a millones de trabajadores para que se queden en sus casas, entonces porque no podrían costear el desarrollo de empleos verdes como la plantación de árboles, la recuperación de tierras contaminadas, construcción de hogares populares eficientes en términos energéticos, la reforma del sistema agroalimentario poniendo el centro en la soberanía y la seguridad alimentaria; y cientos de alternativas posibles...
El futuro es de quién esté dispuesto a tomarlo.
Podemos tomarlo con nuestros prejuicios ,nuestro odio, nuestra avaricia, nuestros bancos de datos y nuestras ideas muertas. O podemos atravesarlo con liviandad, con poco equipaje, dispuestes a imaginar otro mundo. Y preparades para luchar por él.
No a Megamineria en Chubut ni en ningún lado. No al saqueo de los bienes comunes.