30/08/2026
Casi 50 años después, Alejandro volvió a tener un nombre, una historia y un lugar en la memoria.
El Equipo Argentino de Antropología Forense identificó los restos de Alejandro Ernesto Jesús Jerez Boderau, secuestrado el 5 de mayo de 1976, cuando tenía apenas 22 años.
Alejandro trabajaba en IKA-Renault. Fue secuestrado junto a su compañera, Susana Noemí Huarte Martínez, que estaba embarazada y continúa desaparecida.
Sus restos fueron hallados en los terrenos donde funcionó el Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio La Perla, en Córdoba.
Cada identificación es una respuesta que llega después de décadas de búsqueda. Es una historia que puede empezar a cerrar una parte de su dolor. Es también una prueba irrefutable de aquello que algunos todavía intentan negar.
La memoria no es solamente mirar hacia atrás.
Es seguir buscando.
Es seguir preguntando.
Es sostener la verdad.
Porque mientras haya una persona desaparecida sin identificar, una familia sin respuestas, un nieto o una nieta que todavía no conoce su verdadera identidad, la búsqueda continúa.
Hoy sabemos dónde está Alejandro.
Y eso también es memoria, verdad y justicia.
30.000 compañeras y compañeros detenidos-desaparecidos: presentes. Ahora y siempre.