27/05/2026
EL TRABAJO INVISIBLE DE LAS COCINERAS
Frente a la retirada del Estado nacional, la organización popular ha pasado a ser la única red de contención. En los comedores comunitarios, la demanda subió un 30%: donde se servían 150 raciones hoy se sirven 200. Ya no asisten solo los desocupados; hoy se sumaron familias de municipales y metalúrgicos cuyos salarios fueron devorados por la inflación. Las compañeras que en cada barriada sostienen ollas y copas de leche, realizan un trabajo que el mercado no paga pero del que el sistema se sirve para evitar un estallido social. Son las que garantizan la paz social mientras las transnacionales giran sus ganancias a sus casas matrices.
LA INJUSTICIA DE LOS NÚMEROS
El reconocimiento salarial propuesto para las cocineras comunitarias (equivalente al 50% del Salario Mínimo) representa un monto de 900 millones de pesos mensuales. En términos anuales, formalizar a 6.000 trabajadoras en toda la provincia cuesta 10.800 millones de pesos. Si comparamos esta cifra con la facturación de las agroexportadoras, el resultado es indignante: el costo anual de reconocer a todas las cocineras de Santa Fe equivale a menos del 0,03% de lo que exporta el sector. Es decir, con lo que Cargill factura en apenas unas horas de operación, se podría financiar el sueldo de todo un año de las mujeres que combaten el hambre en los barrios más postergados.
UNA LEY PARA RECUPERAR LA SOBERANÍA
El Proyecto de Ley de Reconocimiento de las Cocineras Comunitarias busca corregir esta asimetría mediante herramientas concretas como el RUTCO (Registro Único de Trabajadoras) y el financiamiento directo a través de un aporte adicional de los Grandes Propietarios Rurales y de los Ingresos Brutos a las Cerealeras. No es una cuestión de falta de recursos, sino de decisión política. En la "cuenca lechera" más grande de Latinoamérica, el derecho a comer no puede ser un regalo, debe ser una obligación del Estado. Financiar este proyecto con la renta de quienes baten récords de ganancias es un acto de estricta justicia distributiva y el primer paso para reconstruir una Patria que alimente a sus propios hijos antes que a los mercados extranjeros.
https://youtu.be/GefHWoiBGuU?si=QSa8-7Lbf9FAu9tY