11/09/2026
Hace 53 años, un 11 de septiembre de 1973, Chile fue escenario de uno de los episodios más trágicos de nuestra América Latina: el golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende. Fue una acción militar cuidadosamente preparada con apoyo externo, que no solo buscaba acabar con un gobierno, sino con un proyecto de justicia social y dignidad para el pueblo.
Ese día, Allende defendió hasta el final el Palacio de La Moneda, fiel a su mandato y a su pueblo. Junto a su guardia resistió horas de combate hasta entregar su vida con la convicción intacta. Su caída marcó el inicio de una dictadura sangrienta.
El régimen de Pinochet desató una ola de terror: persecuciones, desapariciones, torturas y ejecuciones que convirtieron a Chile en un símbolo del horror de las dictaduras militares en América Latina. El Estadio Nacional se transformó en prisión y centro de exterminio; la represión alcanzó a obreros, estudiantes, campesinos, artistas y militantes que soñaban con un país más justo.
Hoy, la memoria nos convoca. Recordamos a Allende y a los miles de hombres y mujeres que fueron víctimas del terrorismo de Estado. Su ejemplo sigue vivo en cada lucha por la democracia, los derechos humanos y la soberanía de los pueblos.