22/07/2026
Argentina está siendo blanco de una clara campaña de desprestigio y una operación externa que busca debilitarnos como Nación y golpear nuestros intereses estratégicos. 👇
Pero el problema más grave no está solo afuera. Está en la irresponsabilidad de los vendidos de adentro que juegan a favor del caos. Es indignante ver a cierto periodismo irresponsable prendiéndose a cualquier teoría conspirativa sin el más mínimo rigor ni profesionalismo. Hablan sin medir las consecuencias, amplifican operetas diseñadas afuera y fomentan la división entre argentinos simplemente por rating o por sostener su propia pauta. La verdadera libertad requiere ciudadanos críticos y responsables, no hinchas encandilados por la grieta ni serviles intereses ajenos.
Ciertos actores internos, al erosionar la estabilidad y sembrar cizaña, terminan haciéndole el trabajo sucio a quienes quieren ver a la Argentina débil, marginada e incapaz de despegar. Defender a la Argentina no es una cuestión de fanatismos de izquierda o derecha; es una cuestión de sentido común, institucionalidad y patriotismo básico. Basta de comprar relatos y conspiraciones armadas para fragmentar nuestro capital social. Basta de operar en contra del propio país para sacar una tajada política miserable. Basta de hacerle el juego a los que desprecian el potencial argentino. La verdadera libertad no existe sin orden, sin soberanía y sin una visión compartida de país. Si permitimos que desde afuera nos operen y que desde adentro nos fracturen, el costo lo terminamos pagando todos los que nos levantamos a trabajar todos los días para sacar este país adelante.