10/03/2026
Ayer un nuevo 8M nos encontró en las calles, más juntas y organizadas que nunca. Marchamos por las que ya no están, y para que no nos falte ninguna más.
En el contexto nacional actual, la violencia hacia las mujeres y las desigualdades de género se ven
exacerbadas. El Estado, en lugar de fomentar políticas de género, las destruye, desfinancia y nos echa la culpa a las mujeres de los femicidios.
En cuánto a la UNL, el 63% del estudiantado somos mujeres, y este porcentaje crece cada vez más. Sin embargo, la Universidad hace poco y nada para garantizar nuestra permanencia; todavía falta mucho para vernos verdaderamente en igualdad de condiciones ante nuestros compañeros varones.
Las estudiantes en la UNL necesitamos la actualización y un mejor funcionamiento del protocolo de violencias. Necesitamos que las estudiantes que son madres
cuenten con sala de lactancia, baños con cambiador y becas de maternidad.
No vamos a parar hasta dar vuelta todo. Desde las aulas, los centros de estudiantes y en cada lugar donde estemos las pibas.
¡SUMATE!