De la mano de sus ideales en 1958 fue el primer Director de Cultura de la provincia de Santa Fe, como así también, en 1973 Director de la carrera de Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Se le debía un reconocimiento como a tantos otros. Ese homenaje santafesino llegó y nosotros, desde el peronismo también lo hacemos, valorándolo como un referente espiritual, para darle su nombre a nu
estra ilusión. El peronismo nació como respuesta a la postergación de los trabajadores. Perón y Evita supieron interpretar la hora que les tocaba, poniéndose del lado de los oprimidos, de los marginados y de los excluidos, así las masas populares conformaron el movimiento que trascendió al siglo. Desde la caída del gobierno en 1955, se tiñeron de sangre las banderas de la Justicia Social, Soberanía Política e Independencia Económica, las resistencias
obrero-estudiantiles y las organizaciones de lucha surgidas en el seno del pueblo, fueron quienes permitieron el regreso al poder en 1973. Nuevamente la interrupción democrática más sangrienta de todos los tiempos no pudo hacer callar los gritos de Memoria-Verdad y Justicia. Por eso la esperanza renace en estos tiempos y es hora de recobrar el terreno perdido. Para ello regresamos a la militancia por la recuperación del Peronismo, como instrumento del campo popular. Regresamos a la militancia para terminar con la utilización de la política, como medio de proyección individual. Regresamos a la militancia porque la infamia debe terminar. Porque entendemos que la política es la única herramienta trasformadora de la realidad y con ella debemos garantizar el triunfo de la justicia social. LA CAUSA ES JUSTA,
LA DECISIÓN ES NUESTRA Francisco Urondo nació en Santa Fe en 1930. Poeta, periodista, académico y militante político, Paco Urondo dio su vida luchando por el ideal de una sociedad más justa. "No hubo abismos entre experiencia y poesía para Urondo." –dice Juan Gelman– "corregía mucho sus poemas, pero supo que el único modo verdadero que un poeta tiene de corregir su obra es corregirse a sí mismo, buscar los caminos que van del misterio de la lengua al misterio de la gente. Paco fue entendido en eso y sus poemas quedarán para siempre en el espacio enigmático del encuentro del lector con su palabra. Fue y es (los poetas nunca mueren) uno de los poetas en lengua castellana que con más valor y lucidez, y menos autocomplacencia, luchó con y contra la imposibilidad de la escritura. También luchó con y contra un sistema social encarnizado en crear sufrimiento."