16/01/2025
*Santa fe. Jueves 16 de. Enero 2025 – 09,18 hs.
*1ª Pagina Estudiando el Evangelio – Ministerio Jesús es la Razón de Ser
*Predica. Cristiana Evangélica. (BRV60) Pentecostal
*3ª Entrega; 5ª Parte; Capítulo 10;> 2.3 - El sacrificio de Isaac: la cita del apóstol Pablo
*A mis hermanos en Cristo Jesús; Si en verdad, estamos dispuestos a “Creerle a Dios” pues, debemos, Predicar el Evangelio, como Nuestro Señor y Salvador Jesús nos manda, porque es poder de Dios para salvación, a todo aquel que en el cree; Hoy, con SU bendición, desglosaremos el contenido de esta predica, espero les sea útil para su interpretación en sus respectivos crecimientos espirituales, y el conocimiento de la Palabra de Dios, como asi también les ruego leer el presente; con la BIBLIA en la mano, para cerciorarse que lo que están leyendo es la palabra de Dios, Apocalipsis 20: 10. “Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.". y así evitar a los FALSOS PROFETAS; *3ª Entrega; 5ª Parte; Capítulo 10;> 2.3 - El sacrificio de Isaac: la cita del apóstol Pablo
*Aunque esto es incontestable, el racionalista considera sin importancia el hecho de que esta ofrenda de Isaac se menciona en términos inequívocos en 2 ocasiones distintas en el Nuevo Testamento. En un caso, Pablo, escribiendo a los hebreos (cap. 11), cita el episodio como ejemplo de la fe de Abraham junto con otros hechos históricos de su vida, como su viaje desde Mesopotamia, su vida como peregrino en la tierra prometida y el milagroso nacimiento de Isaac.
*Estos hitos de la vida del patriarca se citan como ilustraciones del poder de la fe; pero si son historias inventadas, no tienen ningún valor a este respecto. En realidad, no son fábulas, sino hechos que el Espíritu ha registrado en el Antiguo Testamento y autentificado en el Nuevo.
> 2.4 - El sacrificio de Isaac: la cita de Santiago
*La otra cita viene de Santiago, que da el mismo acto como la gran prueba y manifestación de la poderosa fe de este hombre eminente, llamado «amigo de Dios». «Abraham, nuestro padre, ¿no fue justificado por obras al ofrecer a su hijo Isaac sobre el altar? Ves que la fe actuaba con sus obras, y por las obras la fe fue hecha perfecta» (Sant. 2:21-22). ¿Es seriamente posible suponer por un momento que el autor se refiere de este modo a una tradición sin fundamento?
*Además, el continúa diciendo: «Se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia; y fue llamado amigo de Dios» (Sant. 2:23). Así pues, este sacrificio se ve definitivamente como una prueba de la fe expresada por el hombre sin hijos en aquella noche estrellada en la que Jehová prometió al solitario vagabundo que su descendencia rivalizaría en multitud con los incontables ejércitos del cielo. Abraham creyó a Dios y le contado como justicia.
*Esto es lo que se dice de él en Génesis 15; pero unos 40 años más tarde (Gén. 22), esta manifestación de confianza fue probada en extremo, y fue por sus obras que la fe fue hecha perfecta. Así, toda la fuerza de la referencia de Santiago descansa en su exactitud histórica. Si la ofrenda de Isaac no es más que una leyenda dudosa, no hay necesidad de citarla como el testimonio permanente y preeminente de la fe viva en Dios que caracterizó al padre de los creyentes.
>>2.5 - Vanas objeciones de autores incrédulos
*En efecto, para la verdad histórica de este acontecimiento estamos llamados a elegir entre el testimonio inspirado de 2 autores bíblicos y la pretenciosa afirmación de un hombre dominante y arrogante –una elección nada difícil para quienes están acostumbrados a aprender en quietud a los pies del Maestro.
*Las almas temerosas de Dios tienen buenas razones para temblar cuando hombres audaces intentan de esta manera dividir la sagrada Palabra de Dios en histórica y prehistórica, inspirada y profana. No es la fe la que perturba así los mensajes del Altísimo. Más bien fue la temeraria incredulidad del impío rey de Judá, que primero hizo pedazos el rollo del profeta, y luego lo quemó al fuego. Por eso, cuando vemos a hombres acercarse a las Escrituras con tijeras, podemos temer que continúen con la tea.
>2.6 - La Escritura relata hechos reales seleccionados, registrados e iluminados de manera divina
*Si la Biblia nos consuela, es porque en ella encontramos hechos; y más que eso, no hechos parcialmente observados e incluso distorsionados por nuestra visión imperfecta, sino hechos divinamente seleccionados, divinamente registrados y divinamente iluminados. No se puede negar que las pruebas y los dolores de esta vida son duras realidades. ¿Y cómo podemos estar mejor fortalecidos para afrontarlas con gozo que viendo cómo Dios ha ayudado, en el pasado, a otros que se enfrentaban a pruebas y dolores similares o peores? Esto es lo que nos está permitido hacer, bajo la guía de Dios, en las partes históricas de la Palabra.
*En este caso –la prueba extraordinaria y sin precedentes de la fe de Abraham– disponemos de una fuente excepcionalmente rica de consuelo. Porque es un sentimiento común a casi todos los afligidos que nadie, desde el principio del mundo, haya sido llamado a pasar por pruebas tan amargas o a hacer sacrificios tan extremos como estos. Para aliviar esta angustia del alma, que es mucho más frecuente de lo que parece, se nos cuenta cómo el mayor dolor que un hombre como Abraham pudo haber encontrado, fue afrontado por el poder de la fe y completamente superado.
*Para comprender la dificultad de la prueba impuesta al hombre de fe (Gén. 22), es necesario recordar brevemente los principales acontecimientos de su vida, de los cuales este fue el punto culminante y la coronación.
>2.7 - La fe puesta a prueba por la orden de abandonar su país
*La primera prueba de su fe fue dejar su país, su familia y la casa paterna, e ir a una tierra desconocida, con la promesa de que llegaría a ser una gran nación y que en él serían bendecidas todas las naciones. A la edad de 75 años, Abraham entró en la tierra que iba a heredar, aunque entonces estaba ocupada por los viles y viciosos cananeos. Pronto tuvo que separarse de su sobrino Lot, un mundano que caminaba por la vista y no por la fe.
*Durante años de soledad, él y Sara vivieron en aquella tierra extraña, sin poseer ni un cuadrado de ella, y sin señales de un heredero a quien Abraham pudiera dejar sus rebaños, su plata y su oro, y en quien se cumpliera la Palabra de Dios. Pero una vez más, mientras reflexionaba en el silencio de la noche, la voz que Abraham había oído por primera vez en Ur de los caldeos le aseguró que la descendencia prometida llegaría.
*Pero no fue hasta 11 años después de haber entrado en la tierra que Ismael nació, e incluso entonces, no de Sara. El hijo de Agar no podía ser el hijo de la promesa. Abraham tenía que esperar todavía, porque “Abraham tenía 100 años cuando le nació su hijo Isaac”. Y aunque habían pasado 25 años desde que había dejado Carán, la esperanza aplazada no enfermó su corazón. Al contrario, Abraham; Rom. 4:18-21. «contra toda esperanza, él creyó con esperanza que llegaría a ser padre de muchas naciones, conforme a lo que le había sido dicho: Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe, ni consideró su mismo cuerpo, ya mu**to (siendo él como de cien años), ni la muerte del seno de Sara; no dudó, por incredulidad, ante la promesa de Dios, sino que se fortaleció en la fe, dando así gloria a Dios, plenamente persuadido de que lo que Dios había prometido, también era poderoso para cumplirlo» ().
>2.8 - La fe puesta a prueba por el sacrificio de Isaac
*Pero esta fe, en la que había sido educado durante bastante tiempo, aún debía ser puesta a prueba. Así, cuando Isaac había suplantado completamente a Ismael, cuando el afecto del anciano por el hijo que tanto había esperado había crecido y madurado a través de años de ejercicio, cuando Isaac se había convertido en un joven apuesto, gozo y apoyo de los años declinantes de su padre, entonces la conocida voz de lo alto exigió, sin una palabra de explicación, que la simiente prometida fuera sacrificada en una de las montañas de la tierra de Moria.
*Esta era la prueba decisiva. Como hombre, le repugnaría derramar sangre humana. Como padre, le horrorizaría la idea de sacrificar a su hijo, su único hijo, Isaac, a quien amaba. Como santo, estaría tentado de dudar del origen divino de una orden de extinguir esta simiente que era en sí misma testigo de la intervención especial de Dios en el cumplimiento de su promesa. Sin embargo, nada de esto se lo impidió, sino que, con la dignidad y serenidad propias de una obediencia inmediata y sin reservas, inclinó la cabeza en señal de sumisión.
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*4ª Entrega; 5ª Parte; Capítulo 10;> 2.9 - Lo que sostuvo la fe de Abraham: Fue la Palabra de Dios
*Orar siempre a Dios Padre; En el nombre de Jesús. Amado Dios Padre, vengo a ti en el nombre de mi señor y salvador Jesús, con el corazón arrepentido y humillado, en busca de tu Redención para el perdón de mis pecados, de mis malos pensamientos, por mis malas acciones y por mis malas tentaciones, por todo ello mi amado, en el nombre de Jesús te suplico perdón, pero que todo sea dentro de tú divina voluntad y justicia, padre enséñame a escudriñar tu palabra, para que mis acciones no se desvíen de tu voluntad. En el nombre de mi Señor y Salvador Jesús. ¡A Dios sea la Gloria! Amén. JLP.
PD: * Si desean preguntar, comentar, dar consejos o críticas… con el debido respeto las acepto. Aprovecho esta ocasión para invitarte a visitar las páginas del; Ministerio; Jesús es la razón de ser: El Estudio de tu Palabra. Bendiciones. JLP>