02/06/2026
La izquierda y su feminismo de ocasión
Hay cosas que indignan, pero sobre todo sorprenden por su nivel de incoherencia.
La izquierda argentina vuelve a demostrar que sus principios duran exactamente hasta que chocan con la realidad. Entonces aparecen las excusas, las justificaciones y los discursos acomodados según la conveniencia política del momento.
Myriam Bregman se muestra como una referente feminista, exige justicia y convoca marchas cada vez que un caso conmueve a la sociedad. Sin embargo, cuando tuvo la oportunidad de acompañar iniciativas para endurecer las p***s contra agresores sexuales, eligió otro camino, argumentando que muchos delincuentes son producto de las condiciones sociales.
Curiosa manera de defender a las mujeres.
La pregunta es simple: ¿los agresores sexuales son víctimas de la sociedad o son responsables de sus actos? Porque no se puede sostener ambas posiciones según lo que resulte más conveniente políticamente.
Y esto no es solamente un problema de Bregman. También alcanza a dirigentes de la izquierda en Jujuy, como Alejandro Vilca, que acompañan una visión que suele encontrar explicaciones para el victimario mientras habla en nombre de las víctimas.
La izquierda parece creer que todo delincuente es una víctima... hasta que necesita encabezar una marcha. Ahí desaparecen las explicaciones sociológicas y aparecen los micrófonos, las cámaras y los discursos indignados.
Es el feminismo de ocasión. La indignación selectiva. El garantismo cuando se vota y la mano dura cuando hay una foto para sacar.
La verdadera defensa de las mujeres no se hace con consignas ni con oportunismo político. Se hace con coherencia, justicia y estando siempre del lado de las víctimas.
Porque la coherencia puede ser incómoda. La hipocresía, en cambio, es cada vez más evidente.