15/09/2021
Sin cambios no hay futuro
Los resultados de las PASO del domingo pasado fueron un baldazo de agua fría que nos obliga a reflexionar.
El gobierno anterior, cuando obtuvo un resultado adverso en las PASO, salió a criticar a los votantes, se enojó con la ciudadanía y dejó libradas a las fuerzas concentradas los destinos de la economía. Por el contrario, el presidente Alberto Fernández reconoció que el mensaje de las urnas contenía un descontento hacia su gobierno que obliga a rectificar el rumbo.
Nadie puede arrogarse la voz del pueblo, ni pretender ser su intérprete perfecto. Pero sí es seguro que este mensaje implica escuchar más y corregir la política económica. Lo sabemos no solo por lo que dijeron las urnas, sino también por lo que vemos, oímos y vivimos día a día.
Sabemos de primera mano las consecuencias que vive Argentina producto de la doble crisis, la heredada y la pandemia. La falta de trabajo, los problemas habitacionales, educativos y la falta de infraestructura, entre otros temas que se sienten cotidianamente. También sabemos muy bien que no es echando mano a la alternativa neoliberal que se puede salir mejor de esta crisis.
Desde el Frente Patria Grande como parte del Frente de Todos estamos convencidos y convencidas de que es hora de retomar el mandato electoral del 2019: empezar por los últimos para llegar a todos, de fortalecer la agenda de los y las humildes.
Avanzar en un Salario Universal de Reconstrucción para recomponer los ingresos de la clase trabajadora; priorizar la agenda educativa para atender los graves problemas que, si bien no empezaron con la pandemia, se profundizaron dejando miles de chicos que no pudieron aprender ni siquiera a leer y escribir; controlar a los monopolios para que los precios de los alimentos sean accesibles para la mesa de los argentinos; facilitar a todas las familias el acceso a lotes y vivienda digna; trabajar en una nueva ética política basada en la planificación de metas estrictas, exigencia de cumplimiento a los funcionarios responsables y eliminación de los privilegios que tanto daño le hacen a nuestro campo nacional y popular.
Es responsabilidad de nuestro espacio político salir a debatir, a discutir, a militar y dar la disputa de sentido: no pueden volver los que endeudaron y destruyeron al país. Debemos recuperar el contrato electoral y plantear un futuro cercano que mejore las condiciones de vida de nuestro pueblo.