02/03/2026
Hay personas que no solo trabajan en un jardín… lo construyen con su presencia cotidiana, con sus gestos, con sus decisiones y con su manera de estar.
El 28 de febrero Adri comenzó su etapa de jubilación. Fue docente preceptora, asumió nuevos desafíos acompañándonos en tareas administrativas y, en cada rol dejó su sello de responsabilidad, compromiso y calidez. Pero Adri también es arte. Es acuarela que se expande suave, es sensibilidad y creatividad compartida. Sus talleres en las salas acercaron el color y la expresión a nuestras infancias, sembrando miradas atentas y manos curiosas. Deseamos que esta nueva etapa la encuentre creando, pintando y, ojalá, regresando a acompañarnos desde ese lugar tan suyo: el de artista que inspira.
Y ayer, 1 de marzo, fue el turno de Lau. Su recorrido es parte de la historia viva del Jardín 12. Fue maestra, maestra preceptora, secretaria, vicedirectora y cerró su trayectoria como directora. Cada etapa dejó huellas, decisiones valientes, enseñanzas y grandes momentos compartidos. Acompañó generaciones de niños y niñas, sostuvo equipos, abrió caminos y ayudó a construir la identidad institucional que hoy nos abraza.
Dos mujeres, dos trayectorias distintas, una misma entrega. Años de compromiso, de cuidado, de amor por la educación inicial y por este jardín que también es su casa.
Las despedimos con emoción, con gratitud profunda y con la certeza de que lo sembrado permanece. Porque quienes dejan huella no se van: se quedan en los pasillos, en las salas, en las historias y en el corazón de cada persona que fue parte del camino compartido.
Gracias, Adri!
Gracias, Lau!
Este jardín las espera SIEMPRE. 🌸✨🩷