20/04/2026
Las pseudo ciencias a veces han dado lugar a proto-ciencia. Es innegable que tanto la astrología como la alquimia produjeron conocimiento empírico, tal vez lo hicieron por accidente pero lo hicieron (ver concepto de serendipia)
Lo mismo ocurre con la Praxeología y el Materialismo Histórico: carecen del rigor necesario para ser considerados ciencia, pero aun así fueron buenos intentos. Lamentablemente quedaron en eso. Intentos.
La línea entre pseudo-ciencia, proto-coiencia y ciencia no siempre es un muro de hormigón, sino más bien una membrana porosa a través del tiempo. Para que algo sea una proto-ciencia, debe tener el potencial de evolucionar hacia un método experimental riguroso (como la alquimia que se "convirtió" en química). El problema con la praxeología y el materialismo histórico es que, a diferencia de la astrología, no buscaban observar el cielo ni los átomos, sino explicar la totalidad de la acción humana o la historia, lo que las hace más difíciles de "destilar".
¿Qué conocimiento empírico o útil rescatamos entonces de estas escuelas?
El Materialismo Histórico (marxismo), aunque falló en sus predicciones deterministas (como la revolución inevitable en países industrializados), dejó un legado empírico en las ciencias sociales:
-Introdujo la idea de que las estructuras económicas (infraestructura) condicionan las leyes, la religión y la cultura (superestructura). Antes de Marx, la historia se explicaba por "grandes hombres" o ideas abstractas; después de él, es imposible ignorar los datos materiales y de clase.
-Identificó las crisis de sobreproducción y la tendencia a la concentración de capital, fenómenos que los economistas modernos siguen estudiando con datos reales.
-Obligó a los historiadores a mirar los registros de salarios, precios y propiedad de la tierra, no solo las crónicas de las monarquías.
La Praxeología (Escuela Austríaca - Mises) por su parte, se define a sí misma como apriorística (no depende de la observación), lo cual es lo opuesto al método empírico. Sin embargo, su ejercicio lógico arrojó luz sobre realidades innegables:
-Mises utilizó la lógica praxeológica para demostrar que, sin precios de mercado, es imposible asignar recursos de manera eficiente. Esto se comprobó empíricamente con el colapso de las economías de planificación centralizada en el siglo XX.
-La Utilidad Marginal Decreciente, aunque es un concepto lógico, describe perfectamente el comportamiento humano real. La décima unidad de un bien nos da menos satisfacción que la primera.
-Subjetividad del Valor: Ayudó a entender por qué los precios no dependen del "costo de producción" o del "trabajo", sino de la valoración individual, explicando fenómenos de mercado que la economía clásica no lograba cuadrar (aunque relativiza demasiado el efecto coercitivo de la sociedad sobre el individuo)
¿Son Protociencias?
Para verlo de forma clara, podemos compararlas con los ejemplos previos:
En la alquimia, la búsqueda de la transmutación de metales condujo a la destilación, la metalurgia, el descubrimiento del fósforo y la pólvora.
En astrología, se llegó a un catálogo de estrellas, ciclos planetarios, etc
El Materialismo Histórico buscaba Leyes Inevitables de la Historia, y produjo el análisis moderno de clases mas la valoración definitiva de la economía como ciencia.
La Praxeología (Axiomas inamovibles del hombre) condujo a una depuración de las Teorías del Valor y funciones del sistema de precios. También, gracias a integrantes "díscolos" como Schumpeter, se entendió la incidencia de la creatividad individual en la predictibilidad de los cíclos económicos
A diferencia de la alquimia, que "aceptó" convertirse en química y abandonar la magia, el Materialismo Histórico y la Praxeología se mantienen como sistemas cerrados.
Cuando una teoría ignora la evidencia que la contradice (como cuando el materialismo justifica que la revolución no llegó por "falsa conciencia"), empieza a alejarse de la proto-ciencia para entrar en el terreno de la ideología o la pseudociencia, porque deja de ser "falsable".
Estos "defectos" metodológicos fueron señalados incluso por discípulos de la Escuela Austríaca (como Karl Popper) y del marxismo (como Gerald Cohen)
Así que a comerla amigos.