24/04/2026
24 de abril
No pienses, mi queridísima hijita, en las arideces, desánimos y tinieblas desalentadoras que a menudo afligen tu espíritu, porque son queridas por Dios para tu mayor bien. Un día la Magdalena hablaba al divino Maestro y, sintiéndose alejada de él, lloraba y lo buscaba y estaba tan ansiosa por verlo que, viéndolo, no lo veía, y creía que aquel hombre era el hortelano. Es lo que te sucede a ti. ¡Ánimo!, mi buena hijita, no te inquietes por nada. Tienes en tu compañía a tu divino Maestro; no estás separada de él. Esta es la verdad y la única verdad. ¿De qué temes? ¿De qué te lamentas? ¡Ánimo, pues! Ya no puedes ser ni una niña ni siquiera una mujer; hay que tener un corazón varonil; y hasta que tengas el alma firme en la voluntad de vivir y de morir en el servicio y el amor a Dios, no te inquietes ni de las limitaciones ni de cualquier otro impedimento. La Magdalena quería abrazar a nuestro Señor; y este dulce Maestro, que se lo había permitido en otras ocasiones, esta vez le interpone un obstáculo, un impedimento: «No – le dice– no me toques, porque aún no he ascendido a mi Padre».
(18 de agosto de 1918, a Antonietta Vona, Ep. III, 871)
24 de abril
Dios se le busca en los libros y se le encuentra en la meditación.
24 DE ABRIL
Don Pierino Galeone: El Padre Pío convertía a los pecadores, curaba a los enfermos incurables, predijo el futuro, estuvo al lado de la cama de los moribundos, como ocurrió con mi madre, y en muchos otros casos en hospitales, casas particulares y campos de concentración. Condujo los coches de conductores que se habían quedado dormidos al volante, como le ocurrió a un amigo mío, y salvó a
conductores distraídos o imprudentes de graves accidentes".
24 DE ABRIL
Si conseguimos vencer la tentación, ésta produce el efecto que la lejía en la ropa sucia.
24 DE ABRIL
Fortificaos con la oración y con limitada confianza en la divina ayuda.
Pensamiento n° 114
24 Abril
Amar a Dios es el mayor deber de la vida, y yo lo comprendí desde niño, com