21/04/2017
NO SIRVEN NI PARA ESPIAR
En un marco de profundo deterioro de la situación económica y social, el gobierno utiliza de forma irresponsable, chivos expiatorios y pretende crear “enemigos sociales” con mentiras y difamaciones infundadas contra movimientos sociales.
Anoche en el programa Animales Sueltos se difundió información brindada por los servicios de inteligencia donde se acusa a un conjunto de organizaciones sociales, educativas, de derechos humanos, y referentes políticos entre los cuales se me incluye.
Hay una única realidad: este informe revela que el gobierno en lugar de perseguir el narcotráfico, la trata de personas y el crimen organizado, utiliza los servicios de inteligencia para espiar organizaciones sociales y perseguir opositores.
Estamos ante un hecho de suma gravedad institucional en el cual se violentan garantías básicas de la ciudadanía y se altera el funcionamiento de los poderes del Estado.
Tomaremos las medidas necesarias que correspondan, tanto en el ámbito del congreso como en la justicia para determinar las responsabilidades del caso.
Además de espiar, lo hacen mal y por eso vamos a aclarar algunas cosas:
La Campaña Nacional contra la Violencia Institucional -de la cual formo parte- tiene amplia trayectoria en la defensa de los derechos humanos, y defensa de los pibes y pibas de los sectores humildes frente a la violencia policial desde hace ya muchos años.
Ni la Campaña Contra la Violencia Institucional, ni las organizaciones mencionadas en este informe organizan motines. Tampoco buscamos un mu**to. Lo que resulta cínico es que los adalides de la mano dura y la estigmatización culpen a las organizaciones de los males que ellos mismos generan
Nosotros trabajamos en las cárceles porque creemos en la re-inserción social haciendo talleres de oficios, serigrafía, literatura, fotografía, poesía, y hasta centros universitarios dentro de los penales.
Irónicamente -aunque ahora seamos espiados-, intentamos llenar el vacío que deja el Estado en el sistema penitenciario porque no estamos de acuerdo con la postura del gobierno, la cual pretende que la cárcel sea una institución de empeoramiento social, un depósito de lo que su modelo económico quiere dejar afuera.
Leonardo Grosso, Diputado Nacional del Movimiento Evita.
NO SIRVEN NI PARA ESPIAR
En un marco de profundo deterioro de la situación económica y social, el gobierno utiliza de forma irresponsable, chivos expiatorios y pretende crear “enemigos sociales” con mentiras y difamaciones infundadas contra movimientos sociales.
Anoche en el programa Animales Sueltos se difundió información brindada por los servicios de inteligencia donde se acusa a un conjunto de organizaciones sociales, educativas, de derechos humanos, y referentes políticos entre los cuales se me incluye.
Hay una única realidad: este informe revela que el gobierno en lugar de perseguir el narcotráfico, la trata de personas y el crimen organizado, utiliza los servicios de inteligencia para espiar organizaciones sociales y perseguir opositores.
Estamos ante un hecho de suma gravedad institucional en el cual se violentan garantías básicas de la ciudadanía y se altera el funcionamiento de los poderes del Estado.
Tomaremos las medidas necesarias que correspondan, tanto en el ámbito del congreso como en la justicia para determinar las responsabilidades del caso.
Además de espiar, lo hacen mal y por eso vamos a aclarar algunas cosas:
La Campaña Nacional contra la Violencia Institucional -de la cual formo parte- tiene amplia trayectoria en la defensa de los derechos humanos, y defensa de los pibes y pibas de los sectores humildes frente a la violencia policial desde hace ya muchos años.
Ni la Campaña Contra la Violencia Institucional, ni las organizaciones mencionadas en este informe organizan motines. Tampoco buscamos un mu**to. Lo que resulta cínico es que los adalides de la mano dura y la estigmatización culpen a las organizaciones de los males que ellos mismos generan
Nosotros trabajamos en las cárceles porque creemos en la re-inserción social haciendo talleres de oficios, serigrafía, literatura, fotografía, poesía, y hasta centros universitarios dentro de los penales.
Irónicamente -aunque ahora seamos espiados-, intentamos llenar el vacío que deja el Estado en el sistema penitenciario porque no estamos de acuerdo con la postura del gobierno, la cual pretende que la cárcel sea una institución de empeoramiento social, un depósito de lo que su modelo económico quiere dejar afuera.
Leonardo Grosso, Diputado Nacional del Movimiento Evita.