17/05/2020
“17 de Mayo: Día Internacional contra la Homofobia, la Bifobia y la Transfobia.”
A 30 años de la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales de la OMS. Por todas nuestras reivindicaciones y por un movimiento LGBTI+ independiente del Estado, los partidos del régimen y el clero.
El avance legal no representa un avance real.
El 17 de Mayo se conmemora el día en contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género. Entendemos que el “odio” y la discriminación hacia la diversidad no es una cuestión de odios particulares, sino otra herramienta de control social del Estado por sobre los explotados, avalada e impulsada por la casta gobernante que está profundamente ligada a los sectores clericales.
Esta conquista permitió avanzar en materia de derechos para la comunidad LGBTI alrededor del mundo, los cuales no se nos han otorgado por ningún gobierno, sino que fueron conquistados por la organización y la lucha en las calles por parte de la comunidad, como en Argentina con la ley de identidad de género, el matrimonio igualitario y el cupo laboral travesti-trans en algunas localidades del país.
Sin embargo, la conquista de estas reivindicaciones representa un avance legal, el cual no debe ser confundido con el avance real de nuestras condiciones de vida. Si bien estas conquistas representan un motivo de festejo, la realidad es que no hay una efectiva implementación de las mismas. No se garantiza el acceso a los tratamientos de hormonas para las personas de la comunidad Trans, los cuales el Estado debería garantizar según se explicita en la ley de Identidad de género -la cual hace pocos días cumplió 8 años desde que fue sancionada-. El faltante de hormonas es algo que hace tiempo venimos denunciando, y que se ha agudizado en el contexto de la pandemia. Frenar el tratamiento hormonal representa en muchos casos un cuadro de inmunodepresión, lo cual en este contexto implica pertenecer al grupo de riesgo de contagio del Covid-19, poniendo en juego la vida de las y los compañeras/os.
El cupo laboral Travesti-Trans es cajoneado por el congreso debido a la injerencia de las iglesias sobre el Estado y sus instituciones, en los lugares donde fue aprobado no se cumple o siquiera fue reglamentado -como en el caso de Santa Fe-. Lo mismo pasa con la implementación de la Educación Sexual Integral, la cual no se garantiza en todos los niveles educativos, y cuyos temarios en la mayoría de los casos no contemplan a la comunidad LGBTI, siendo la Heterosexualidad lo normal.
Por la organización independiente del movimiento LGBTI.
La comunidad no está exenta de los despidos, las suspensiones, la desocupación y la miseria a la cual nos somete el Estado y los gobiernos. El sector de la comunidad más afectado por esto es el de las compañeras y compañeros trans, dónde en Argentina se estima que el 91% del colectivo no tiene un trabajo registrado y el 82% atribuye la discriminación para acceder a un trabajo formal debido a su orientación sexual y/o identidad de género, sometiendo a las compañeras a ejercer la prostitución como único medio de vida, expuestas a los constantes ataques, a la violencia policial y los transfemicidios y travesticidios que son completamente ignorados y cajoneados por la justicia. La lucha por la correcta aplicación del cupo laboral Travesti-Trans se hace sumamente necesaria.
En un contexto de crisis y ajuste contra toda la clase trabajadora, llevado a cabo por el Estado y los gobernadores, donde la represión y la violencia contra las personas LGBTI se agudiza, la lucha contra los ataques, la discriminación y los crímenes de odio está totalmente ligada a la lucha contra un régimen social que nos explota y somete a la barbarie.
En este marco es necesario denunciar la complicidad del Estado y desenvolver una organización del colectivo LGBTI+ de manera independiente del Estado, los partidos del régimen y el clero, para garantizar el cumplimiento de nuestros derechos ya arrancados y por la conquista de todas nuestras reivindicaciones.
Frente a la barbarie a la cual nos somete este régimen social, que ya no tiene nada progresivo para proponernos, se hace necesaria la lucha por la emancipación total de los explotados.
Basta de travesticidios, transfemicidios y crímenes de odio hacia la comunidad LGBTI.
Efectivo cumplimiento de la ley de Identidad de Género.
Cupo laboral Travesti-Trans en todo el país.
Separación de las iglesias del Estado.
Implementación de una educación sexual integral laica y científica en todos los niveles educativos.
El Estado es responsable.
“17 de Mayo: Día Internacional contra la Homofobia, la Bifobia y la Transfobia.”
A 30 años de la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales de la OMS. Por todas nuestras reivindicaciones y por un movimiento LGBTI+ independiente del Estado, los partidos del régimen y el clero.
El avance legal no representa un avance real.
El 17 de Mayo se conmemora el día en contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género. Entendemos que el “odio” y la discriminación hacia la diversidad no es una cuestión de odios particulares, sino otra herramienta de control social del Estado por sobre los explotados, avalada e impulsada por la casta gobernante que está profundamente ligada a los sectores clericales.
Esta conquista permitió avanzar en materia de derechos para la comunidad LGBTI alrededor del mundo, los cuales no se nos han otorgado por ningún gobierno, sino que fueron conquistados por la organización y la lucha en las calles por parte de la comunidad, como en Argentina con la ley de identidad de género, el matrimonio igualitario y el cupo laboral travesti-trans en algunas localidades del país.
Sin embargo, la conquista de estas reivindicaciones representa un avance legal, el cual no debe ser confundido con el avance real de nuestras condiciones de vida. Si bien estas conquistas representan un motivo de festejo, la realidad es que no hay una efectiva implementación de las mismas. No se garantiza el acceso a los tratamientos de hormonas para las personas de la comunidad Trans, los cuales el Estado debería garantizar según se explicita en la ley de Identidad de género -la cual hace pocos días cumplió 8 años desde que fue sancionada-. El faltante de hormonas es algo que hace tiempo venimos denunciando, y que se ha agudizado en el contexto de la pandemia. Frenar el tratamiento hormonal representa en muchos casos un cuadro de inmunodepresión, lo cual en este contexto implica pertenecer al grupo de riesgo de contagio del Covid-19, poniendo en juego la vida de las y los compañeras/os.
El cupo laboral Travesti-Trans es cajoneado por el congreso debido a la injerencia de las iglesias sobre el Estado y sus instituciones, en los lugares donde fue aprobado no se cumple o siquiera fue reglamentado -como en el caso de Santa Fe-. Lo mismo pasa con la implementación de la Educación Sexual Integral, la cual no se garantiza en todos los niveles educativos, y cuyos temarios en la mayoría de los casos no contemplan a la comunidad LGBTI, siendo la Heterosexualidad lo normal.
Por la organización independiente del movimiento LGBTI.
La comunidad no está exenta de los despidos, las suspensiones, la desocupación y la miseria a la cual nos somete el Estado y los gobiernos. El sector de la comunidad más afectado por esto es el de las compañeras y compañeros trans, dónde en Argentina se estima que el 91% del colectivo no tiene un trabajo registrado y el 82% atribuye la discriminación para acceder a un trabajo formal debido a su orientación sexual y/o identidad de género, sometiendo a las compañeras a ejercer la prostitución como único medio de vida, expuestas a los constantes ataques, a la violencia policial y los transfemicidios y travesticidios que son completamente ignorados y cajoneados por la justicia. La lucha por la correcta aplicación del cupo laboral Travesti-Trans se hace sumamente necesaria.
En un contexto de crisis y ajuste contra toda la clase trabajadora, llevado a cabo por el Estado y los gobernadores, donde la represión y la violencia contra las personas LGBTI se agudiza, la lucha contra los ataques, la discriminación y los crímenes de odio está totalmente ligada a la lucha contra un régimen social que nos explota y somete a la barbarie.
En este marco es necesario denunciar la complicidad del Estado y desenvolver una organización del colectivo LGBTI+ de manera independiente del Estado, los partidos del régimen y el clero, para garantizar el cumplimiento de nuestros derechos ya arrancados y por la conquista de todas nuestras reivindicaciones.
Frente a la barbarie a la cual nos somete este régimen social, que ya no tiene nada progresivo para proponernos, se hace necesaria la lucha por la emancipación total de los explotados.
Basta de travesticidios, transfemicidios y crímenes de odio hacia la comunidad LGBTI.
Efectivo cumplimiento de la ley de Identidad de Género.
Cupo laboral Travesti-Trans en todo el país.
Separación de las iglesias del Estado.
Implementación de una educación sexual integral laica y científica en todos los niveles educativos.
El Estado es responsable.