21/09/2023
EFEMÉRIDES
“Un hombre serio”
Si hay algo que pinta de cuerpo entero al poeta, novelista, compositor y cantante canadiense Leonard Cohen, fueron sus inicios en la música: Cuando heredó la sastrería de su padre descubrió lo inútil que era para los negocios; luego de intentarlo un tiempo decidió que “tenía que buscarse un trabajo honesto” y se hizo cantautor. Con la premisa de siempre buscar el sentido de su propia alma, comenzaba la carrera musical del más grande artista canadiense de la historia moderna.
Nacido en Montreal el 21 de septiembre de 1934, hijo de Nathan Cohen y Marsha Klonitsky y nieto del presidente fundador del Congreso Judío Canadiense Salomón Klonitsky-Kline, desde muy temprano descubriría su pasión por las grandes oratorias y la música en todas sus expresiones.
Luego de abandonar sus estudios secundarios, la sastrería de su padre y su casa familiar a los 17 años, fundó su primera banda: The Buckskin Boys (Los Chicos Gamuza) con los que tocó en cada lugar que se les permitía, y en los que no, también. Con una propuesta innovadora, ese trío de música rústica del oeste era la sensación local de una Canadá de mediados de la década del 50.
Sin embargo, aunque amaba la composición, los escenarios todavía no se le daban del todo bien; y en esas primeras presentaciones, hacía un esfuerzo descomunal para no salir corriendo de los escenarios y controlar su pavor escénico. Cuenta la historia que cuando debutó en el famoso Festival de Nashville en 1967, y empezó a cantar los primeros acordes de su tema “Suzanne”, tuvo pánico escénico, dijo “No puedo hacer esto” y abandonó el escenario. La multitud lo ovacionó, retornó y empezó una carrera de cientos de canciones y millones de discos vendidos en todo el mundo. DISPONIBLE AQUÍ EN VERSIÓN DE NICK CAVE:
https://www.youtube.com/watch?v=NwIZdh6MqIo
Considerado una figura fundamental del folk norteamericano de los sesenta y setenta, sus canciones, que destacaron particularmente por la fuerza y calidad literaria de sus letras, reforzadas por expresivas melodías, que influyeron en la mayoría de cantautores contemporáneos. Canciones como “Dance me to the end of love” (1984), que incluye el maravilloso verso “Tócame con tu mano desnuda/ tócane con tu guante” ;“The Partisan” (1969) (DISPONIBLE AQUÍ EN CONCIERTO DE 1988 EN SAN SEBASTIÁN, ESPAÑA, https://www.google.com/search?sca_esv=567284796&rlz=1C1GCEA_enAR872AR872&sxsrf=AM9HkKmzzE8eT2eo2uTC85ebb9QLgNx8VA:1695305410363&q=The+partisan+traducida&sa=X&ved=2ahUKEwixxZTm8LuBAxULq5UCHULjAhgQ1QJ6BAgjEAE&biw=1024&bih=580&dpr=1 =ive&vld=cid:7983996f,vid:afMiVcxbGLs,st:0(the , que relata, en inglés y francés, las peripecias de un guerrillero galo escapando de loa n***s en la Segunda Guerra Mundial, y en la que se percibe la ideología comunista del autor.
“So Long Marianne” (1967), “Im your man” (1988) y la mencionada “Suzanne (1957)” entre otras, marcaron un hito en la historia musical de occidente. Fue tan admirado por artistas de su generación, (y de las siguientes también) que en el Premio Nobel de Literatura que le entregaron a Bob Dylan en 2016, éste dijo: “..Yo soy Bob Dylan, y eso es genial, pero siempre hubiera querido ser Leonard Cohen.”.
Mantuvo un fugaz amorío con “La Reina Blanca del Blues”, Janis Joplin, a la que le dedicó una elegía un tanto guaranga en la canción “Chelsea Hotel” (DISPONIBLEAQUÍ EN UNA SUPERLATIVA VERSIÓN DE LA CANTANTE POP LANA DEL DEY https://www.youtube.com/watch?v=Jj_myXdOLV0
(Aunque Janis decía que prefería hombres apuestos, pero con él haría una excepción, y se revelaba: qué más da; somos feos pero tenemos la música).
Pero su vida no fue solo la enorme cantidad de composiciones y melodías grabadas en las retinas y oídos de varias generaciones, sino que también incursionó (y con mucho éxito) en las
artes literarias. A los 21 años publicó su primer libro de poesía, “Let Us to Compare” “Vamos a Comparar Mitologías”, con alrededor de unos 45 poemas que escribió entre los 15 y los 20 años. Luego le seguirían The Spice-Box of Earth (“La Caja de Especias de la Tierra”), que dedica a la memoria de su abuela, la controvertida “Flores para Hitler” (1964) y dos novelas, “El Juego Favorito” (1963) y “Bellos Perdedores” (1966).
Luego de cincuenta años de carrera, en los que grabó más de 30 discos, compuso miles de canciones, escribió una decena de libros de poesía y dos novelas, filmó tres películas, ganó cientos de premios de literatura y música. Entre ellos, el Premio Príncipe de Asturias a las Artes y las Letras, en cuyo agradecimiento mencionó la influencia de España en su arte. Sobre todo de Federico García Lorca, de quien tradujo y musicalizó su “Pequeño vals vienés”, un hit cantado por varios intérpretes con el título “Take this waltz”.
Inspiró a millones en todo el mundo, su voz, finalmente, se apagaría el 7 de noviembre de 2016 en su casa de Montreal, lugar donde dio sus primeros y sus últimos pasos en este plano, para cerrar un ciclo rodeado de todo el amor y la belleza que él entregó al mundo.
Quizás lo que mejor describe a este artista inabarcable, son las palabras que su hijo Adam Cohen leyera en su funeral: “…Mi padre era esa mezcla única de autodesprecio y dignidad , su elegancia accesible, su carisma sin audacia, su caballerosidad del viejo mundo y la torre forjadas a mano de su trabajo…”
Dario Cavacini