26/07/2018
A 66 años del paso a la inmortalidad de la abanderada de los humildes, recordamos a Evita como mujer, política, fundadora del Partido Peronista Femenino y de la Fundación Eva Perón, y también como Trabajadora de la Cultura.
Evita dejó Los Toldos a los quince años para probar suerte en la Capital. Se embarcó en esa gran hazaña migratoria persiguiendo el sueño de poder vivir de su trabajo como actriz. Las vueltas de la vida hicieron que se cruzara con Perón y que adoptara su causa, la causa del pueblo, como propia.
En cada uno de los ámbitos en que se desempeñó, promovió la organización: En 1943 fue una de las fundadoras de la Asociación Radial Argentina (ARA), que luego presidió. En 1947, impulsó y logró la sanción de la ley 13010, de derechos políticos de las mujeres, y luego buscó la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida con el artículo 39 de la Constitución de 1949.
En julio de 1949, en el marco de la Asamblea Nacional del Consejo Superior del Partido Peronista, lanzó la rama femenina del Partido que se daría la ardua tarea de caminar el territorio nacional por medio de sus delegadas censistas para saber ‘¿quiénes somos y dónde estamos?’. También a ellas les encomendó la creación de las Unidades Básicas Femeninas con la misión de que se constituyeran como centros de capacitación cívica, de inserción territorial y como herramientas para la difusión del peronismo.
En la primera circular del Partido Peronista Femenino, que data de octubre de 1949, se indica a las delegadas censistas que deben proceder a inaugurar el local (asignado para el cumplimiento de su misión) antes del 30 del mismo mes. Se debía invitar a todos los centros femeninos y también a las autoridades partidarias de la rama masculina de cada circunscripción.
La única que estaba autorizada para hablar en el acto inaugural era la delegada censista, quien previamente había recibido los lineamientos a seguir en su discurso:
”...destacar el valor del Peronismo como doctrina y su sentido de significación nacional destacando que la mujer tiene no solo una misión política que cumplir en el peronismo, sino una misión social de la que puede ser ejemplo vivo la señora Eva Perón y destacar que la lealtad es la virtud, que no debe dejar de tener ningún peronista, como ejemplo vivo puede ser el Coronel Mercante... Señalar que por el momento la única tarea del movimiento es censar; cumplida esta será posible luego iniciar la acción política en forma directa” ("Partido Peronista Femenino. La organización total (1945-1950)", Carolina Barry).
Así, la mujer entraba a participar públicamente de la vida política de la nación.
A través de la Fundación Eva Perón, desarrolló una amplia acción social: construyó hospitales, asilos, escuelas, impulsó el turismo social creando colonias de vacaciones, difundió el deporte entre los niños, otorgó becas para estudiantes, ayudas para la vivienda y promocionó a la mujer en diversas facetas. Adoptó una posición activa en las luchas por los derechos sociales y laborales y se constituyó en vínculo directo entre Perón y los sindicatos ("Evita, la que vive en el corazón del pueblo”, Infocamioneros).
A Evita la recordamos por su profunda sensibilidad, su fanatismo, su compromiso con los más humildes… por llevar la bandera de la Justicia Social a la acción y por querer siempre la felicidad del pueblo y la grandeza de la nación.
Murió el 26 de julio de 1952, a causa de un cáncer fulminante que los enemigos más acérrimos del pueblo celebraron pintando paredes.
Para Evita la Justicia Social eran sábanas de seda para los pobres, pisos de parqué en las casas de los trabajadores y vacaciones familiares en las mejores playas. Y no las migajas de los ricos.
Les compartimos “Soy la Descamisada”, de Nelly Omar para recordar a la Jefa espiritual de la nación y a todas las sujetas anónimas que caminaron a su lado.