20/06/2020
N°11
"Es tan doloroso hablar, acordarse de ésto a pesar que pasaron mas de 35 años, sigue presente en mi día tras día como si hubiera sido ayer.
Me encontraba sola en casa, porque mi madre estaba trabajando, en la cocina haciendo los deberes cuando ésta basura entró y me arrastró al dormitorio tapandome la boca, el tipo era esposo de mi madre, padre de mis hermanos, mi padrastro. Me tiró en la cama, sacó la pi***la (era Policía) y me la puso en la cabeza mientras abusaba de mi: una niña de tan sólo 12 años. Me amenazó diciéndome que si contaba a alguien de lo sucedido iba a matar a mi mamá y a mi hermano. Temerosa por lo que me dijo Nunca hablé y siguieron los abusos por casi seis años, años de miedo, dolor, terror y sufrimiento por esos abusos y temiendo por la vida de mi mamá y hermano.
Años en los que me daba tanto miedo quedarme sola en casa porque sucedía siempre lo mismo, violación tras violación con la pi***la siempre presente. Me sabia llevar a una mujer del barrio Rosario (hasta ahora no puedo recordar el nombre o apellido de esa cómplice) y me hacía colocar inyecciones.
Cansada de tanto horror, ya no quería seguir viviendo así y decidí tomar unas pastillas, ya no quería seguir siendo abusada constantemente, ya no quería vivir, sólo deseaba morirme; pero no fue así, las pastillas sólo me hicieron enloquecer, me desestabilizaron por completo. A causa de eso por fin terminaron los abusos.
Después de tantos años de intenso dolor seguía preguntándome como era posible que mi madre no se diera cuenta de lo que me hacía su marido en su propia casa, de mis grandes cambios, ya que pasé de ser una niña alegre y sociable a una niña triste, con lagrimas permanentes en los ojos, aislada, con la cara expresando dolor, gritando auxilio, pidiendo socorro, ayuda.
Luego de más de 30 años decidí hablar y hacer la denuncia penal en octubre del año 2019. Sé que fue muy tarde porque después de tantas décadas ya caducó pero pude hablar, por fin pude hablar aunque jamás voy a poder olvidar esos momentos tan aterradores que viví porque algo así no se olvida jamás pero por lo menos pude denunciarlo, más allá que nunca va a ir preso por sus aberraciones"
El violador se llama JESUS JUSTINO GALIAN