26/10/2023
SOLO PARA DARTE UN ABRAZO
Prendo el celular y veo un mensaje (no tengo whatsapp, así que sigo manejándome con llamados telefónicos o mensajitos). "Hola Alberto como andas. Soy Darío, espero que andes bien. Quería saludarte ya que no pude hacerlo antes de irme. Te mando un abrazo grande y espero en algún momento verte para dartelo yo mismo".
Darío es un compañero del Pabellón 4 que estuvo muchos años acompañando y apoyando el proyecto y, que hace unas semanas, salió en libertad. Lo llamé de inmediato. Me contó lo hermoso de reecontrarse con su familia. Me dijo donde está viviendo actualmente con su pareja, la misma que le hizo el aguante en los peores momentos. Me confesó que me mandó el mensaje porque no habíamos tenido la posibilidad de despedirnos y me quería agradecer. "Agradecer qué, pedazo de pelotudo, vos no tenés nada que agradecerme" le dije con mi habitual diplomacia troglodita. Cuando me contó lo extraordinario que representaba tener un baño, una ventana y una vida sin candados, nos emocionamos.
Cuando la charla estaba finalizando, tímidamente me preguntó si podíamos juntarnos cuando en algún viaje estuviese cerca de mi casa, sólo si yo podía hacerme un hueco en mis ocupaciones, solo un ratito nada más, ya que como él dijo, quería verme "...SOLO PARA DARTE UN ABRAZO".
Darío no me dijo que quería juntarse conmigo a tomar una birra (cosa que hubiese aceptado con gusto).
Darío no me dijo que quería juntarse conmigo para comer un asado (evento que no me perdería bajo ningún concepto).
Darío no me dijo que quería invitarme un fernet (invitación que yo hubiese festejado y correspondido)
Darío me dijo que sólo quería darme un abrazo.
La filosofía, la alfabetización, la literatura, el boxeo y la docencia popular no tendrían sentido alguno sin los abrazos entre compañeros de resistencia.
Darío me preguntó si podíamos juntarnos solo para darme un abrazo.
Obvio compa. Si lo único digno que hago todos los miércoles desde mayo de 2010 antes de empezar la clase, es proceder a la liturgia de darle un beso y un abrazo a cada uno de los 57 miembros del pabellón ¿Cómo se te ocurre que me voy a negar a darle un abrazo a un amigo como vos?
Alberto Sarlo
Fundador de la Editorial Cartonera Cuenteros, verseros y poetas