22/04/2024
LA PIEL DE LOS LIBROS
Antes de la invención de la imprenta, cada libro era único. Para que existiera un nuevo ejemplar, alguien debía reproducirlo letra a letra, palabra por palabra, en un ejercicio paciente y agotador. Había pocas copias de la mayoria de las obras, y la posibilidad que un determinado texto se extinguiese por completo era una amenaza muy real. En la Antiguedad, en cualquier momento , el último ejemplar de un libro podía estar desapareciendo en un anaquel, devorado por las termitas o destruido por la humedad. Y, mientras el agua o las mandíbulas del insecto actuaban, una voz era silenciada para siempre.
EL INFINITO EN UN JUNTO de Irene Vallejo
V.