20/11/2025
Hoy se cumple un año desde que te fuiste, y aunque el tiempo pasó, el vacío que dejaste sigue ahí, silencioso, profundo, parte de mí. A veces pienso que el corazón se acostumbra, pero la verdad es que uno solo aprende a convivir con la ausencia… porque amarte fue tan grande que tu partida nunca dejará de doler.
Papá, te extraño todos los días.
Extraño tu voz, tu forma de mirar la vida, tu fuerza infinita, tu manera de dar sin pedir nada a cambio. Fuiste un hombre noble, solidario, bueno. Un ejemplo. Alguien que dio tanto.
Pero yo sé que desde donde estás, seguís cuidándome. Sé que iluminás cada paso que doy, que me das ese empujoncito cuando siento que no puedo más, que me abrazás en silencio cuando la tristeza me gana.
A veces me sorprendo buscándote en las cosas simples: en un aroma, una frase, una canción, un recuerdo que aparece de golpe y me hace sonreír o llorar. Y entonces entiendo que uno nunca pierde a quien amó tanto; que vos seguís conmigo, en mi forma de ser, en lo que me enseñaste, en la fuerza que me dejaste.
Papá, gracias por todo lo que fuiste y todo lo que sos todavía en mi vida.
Gracias por tu amor, por tus valores, por tu ejemplo.
Gracias por haber sido mi guía, mi orgullo, mi raíz.
Hoy, a un año de tu partida, solo quiero decirte que te extraño con el alma… pero también quiero decirte que sigo adelante, porque sé que eso es lo que vos querrías para mí.
Quedó marcado el 20 de noviembre en mi corazón día que elegiste partir, día de la Soberanía Nacional (susurra en mi oído aquellos recuerdo de tus palabras está listo el acto en la plazoleta de Juan Rolando Galván aún recuerdo la poesía que me enseñaste para el soldado hijo también de nuestro pueblo.
Pa! cada vez que miro hacia arriba, siento que vos estás ahí, alumbrando mi camino, cuidando de mí y de los que amo.
Te llevo conmigo siempre.
Te quiero más allá del tiempo y de la vida