08/01/2018
En el horizonte la igualdad
Cosquín, enero de 2018.
Desde 2015, nuestro país transita un ciclo político que se caracteriza por un modelo
tendiente a la concentración de recursos y a la profundización de las desigualdades
sociales. Nos encontramos ante un gobierno de derecha que está demostrando con originalidad
combinar medidas regresivas y represivas con un relato basado en la
transparencia y el buen gobierno. ¿Cómo visualizamos esta distancia entre las acciones
políticas y las ficciones comunicacionales, entre lo que hacen y lo que dicen? Estamos ante
una realidad a la que no podemos ser indiferentes y nos desafía a generar una alternativa
progresista para la Argentina.
En primer lugar, las acciones de gobierno que lo sitúan en el espectro de la derecha
tienen como principal objetivo la concentración de riquezas sin plan ni interés para revertir la
agobiante situación social y con nula intención de reducir la desigualdad. Muestra de ello
son las 4 reformas que Cambiemos puso en marcha en pos de redireccionar recursos
del sistema previsional cercenando derechos colectivos e individuales adquiridos; un gobierno
que simula un estado presente
manteniendo el asistencialismo con la población más vulnerada sin implementar políticas de
fondo que garanticen efectivamente los principales derechos humanos. Profundizando las
desigualdades, ya existentes, y las asimetrías.
No resulta menor mencionar, que a la profundización de la desigualdad, se suman
la manipulación y tergiversación de las instituciones democráticas, acompañada por la
criminalización de la protesta y la represión violenta por parte de las fuerzas de seguridad;
fuerzas que se constituyen como la principal herramienta de intimidación y reprenda de un
estado que exalta su carácter represor y que intenta silenciar las manifestaciones sociales
que emergen en defensa de derechos humanos fundamentales adquiridos.
Por lo tanto, el ciclo de Cambiemos tiene un claro objetivo político por delante, el de generar
legitimidad electoral; hegemonía social, política y cultural poniendo como enemigo de todos
los males al pasado y prometiendo un futuro que cada vez parece más lejano.
Una
manipulación de la política en favor de un grupo de socios financieros que no redundan en
beneficios para las mayorías nacionales.
Es necesario interpelar a quienes se sienten dentro del progresismo y a la sociedad toda con el
propósito de sintetizar nuestras posiciones para la construcción de una alternativa nacional.
El socialismo tiene una tarea enorme y promisoria, una oportunidad. Tiene la
tarea de desarrollar un partido y una fuerza política que lo trascienda, que crezca desde las
bases en vinculación con organizaciones políticas, sociales y culturales que conciban al
progresismo como una fuerza necesaria para guiar las acciones de nuestra vida cotidiana y los
gobiernos que encabecemos. De generar síntesis que apunten a construir una Argentina con
más
oportunidades y menos desigualdades, recopilando experiencias socialistas y no socialistas,
con un profundo sentido federal, republicano, democrático y popular.
Es así que en este país de la mediatización absoluta pareciera perderse de vista que 1 de
cada 2 jóvenes está en la pobreza y que fundamentalmente son mujeres; esto evidencia
que la pobreza no es solo etárea sino también sexista. Pensar, desarrollar y trabajar por una
agenda para la igualdad es sin duda una de las tareas.
En tal sentido, las propuestas que tiendan a reducir las desigualdades, a cuidar el ambiente,
y promover entornos más saludables; las que garanticen acceso a bienes culturales ysimbólicos para las mayorías; las que distribuyan, de un modo más equitativo no solo el
tiempo del trabajo sino lo producido por la fuerza laboral, encontraran en este espacio
político un total apoyo, impulso y acompañamiento, ya que las entendemos de suma
importancia para construir una agenda de elementales transformaciones. Puntos
indispensables para aglutinar organizaciones y personas comprometidas con un cambio
social, político y económico de sentido progresista.
Hoy, con el compromiso de pensar generacionalmente un proyecto de país que avance en
un cambio real; invitamos a transformar, a enamorarnos desde la
política por nuestras causas comunes, con entrega, con altruismo y sin especulaciones. Acá
y ahora por todo lo de ayer y por aquello que vendrá, la convocatoria es abierta y generosa.
Con voluntad de mayorías, con el entendimiento de que hay otro futuro posible, invitamos a
quienes quieran crearlo; a quienes mantienen el sueño de cambiar la Argentina, con la
democracia y la igualdad como bandera.
Juventudes Socialistas de Argentina