06/04/2018
Acerca del peronismo en el siglo XXI
(Algunos aportes a la discusión del movimiento nacional y popular)
El peronismo padece de un problema doctrinario.
Cada peronista sabe que lo es y lo afirma por oposición a otro peronista, este es un problema de doble causa, por un lado se cree en caudillos y no en conductores, imponer una conducción por la fuerza o por la masividad sigue siendo un error doctrinario.
En segundo lugar, la falta de actualización doctrinaria produce un péndulo ideológico que no permite subsanar las diferencias y avanzar en unidad hacia el principal objetivo del peronismo, la felicidad del Pueblo para la grandeza de la Nación.
En este segundo punto la tensiones por izquierda facilitan las respuestas radicalizadas y promueven la división al interior del movimiento, pretenden acelerar los tiempos y alejan a los dirigentes de la base priorizando batallas que el pueblo no tiene en su agenda inmediata.
Las tensiones por derecha son de orden liberal y dogmática. La óptica liberal es el principal enemigo del peronismo porque cuenta con el respaldo ideológico de la derecha oligarquica cuyo principal objetivo en lo político es terminar con el peronismo, curiosa coincidencia con las tensiones más radicalizadas por izquierda que concibe al peronismo como un fenómeno masivo pero ideológicamente débil. Los liberales detestan al peronismo porque le tienen miedo, entonces intentan apropiarse del movimiento para alejarlo del pueblo, quieren convertirlo en un partido de masas de carácter republicano, sin base social ni contenido ideológico y por supuesto carente de doctrina.
Las tensiones dogmáticas representan a los sectores más tradicionales del peronismo en donde la actualización doctrinaria es algo aún inexistente pero eso no lo vuelve un enemigo sino por el contrario es un aliado importante con quienes debemos forjar esta nueva actualización doctrinaria.
Hoy en Argentina la unidad del peronismo es una declamación que surge del corazón mismo del pueblo como una necesidad para superar el modelo de exclusión y entrega de la Patria de la derecha oligarquica.
Desde las estructuras dirigenciales viene siendo muy difícil abordar un consenso general en torno a un programa común, el gobierno nacional avanza sin cuartel en el desprestigio de la política y fomenta la divisiones al interior del peronismo con una receta muy fácil: "muchachos estén tranquilos que perdiendo ganan".
De esta forma muchos dirigentes conviven cómodamente desde un lugar de oposición radicalizada o "constructiva" mientras dividen el campo popular y dan la espalda a la real demanda del pueblo, un proyecto transformador de la Patria con medidas de fondo, comenzando por una reforma constitucional retomando la de 1949 y logrando comenzar a desandar el modelo de las clases dominantes discutiendo la propiedad y el usufructo responsable de la tierra, la soberanía alimentaria, el acceso a la vivienda y la tecnología en función de mejorar la calidad de vida de la gente como ejes prioritarios de nuestra doctrina en los tiempos que corren.
L.G.
06/04/2018