10/05/2026
🐭🛑HANTAVIRUS! La principal vía de contagio es la inhalación de aerosoles contaminados con partículas virales presentes en heces, o***a o saliva de roedores infectados.
La transmisión generalmente ocurre al ingresar en el hábitat de los roedores, esto es, en áreas silvestres, zonas suburbanas y ambientes rurales, también en los peri-domicilios y durante el desarrollo de actividades laborales, recreativas o, en lugares cerrados como galpones o depósitos infestados por roedores. A su vez, existe evidencia de transmisión persona a persona, y por ello, las secreciones y otros fluidos humanos deben considerarse potencialmente peligrosos.
También pueden producirse contagios por:
- Contacto directo de excreciones con mucosas (conjuntival, nasal o bucal).
- Mordedura de roedores infectados.
¿Cuáles son sus síntomas?
El síndrome cardiopulmonar por hantavirus puede manifestarse desde un cuadro leve con fiebre inespecífica, hasta una forma grave con insuficiencia respiratoria aguda y shock cardiogénico.
Los síntomas iniciales suelen parecerse a los de un estado gripal e incluyen: fiebre superior a 38 °C, dolores musculares, escalofríos, cefalea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea, sin compromiso de las vías respiratorias superiores.
La detección y atención temprana son fundamentales para mejorar el pronóstico.
Las formas clínicas de presentación pueden clasificarse en:
Forma febril indiferenciada.
Formas con compromiso abdominal, renal, hemorrágico o neurológico.
Síndrome cardiopulmonar (SCPH).
Medidas de prevención para la población
Evitar la convivencia con roedores y el contacto con sus secreciones (o***a, saliva, heces).
Si se encuentra un roedor vivo en el domicilio o peridomicilio: usar trampas para capturarlo (no intentar tocarlo o golpearlo).
Si se encuentra un roedor mu**to, rociarlo con una solución de hipoclorito de sodio (lavandina) junto con todos los objetos o superficies que hayan podido estar en contacto con él. Dejar actuar durante al menos 30 minutos. Luego, recogerlo utilizando guantes y desecharlo de forma segura: enterrarlo a más de 30 cm de profundidad o incinerarlo.