03/05/2026
⭕️SAN PEDRO: JUNTAN FIRMAS CONTRA EJESA POR TARIFAS IMPAGABLES Y UN SERVICIO DEFICIENTE
En San Pedro de Jujuy, el malestar dejó de ser queja aislada para transformarse en acción colectiva.
Vecinos de la ciudad impulsan una campaña de recolección de firmas contra la empresa EJESA, a la que acusan de brindar un servicio deficiente mientras aplica tarifas que, en el contexto actual, resultan directamente imposibles de pagar.
La iniciativa, que busca reunir al menos el 3% del padrón electoral unas 18.000 firmas, apunta a presentar un reclamo formal en la Legislatura provincial para exigir que se revise la concesión del servicio eléctrico.
Detrás del planteo hay un diagnóstico compartido: cortes frecuentes, subas y bajas de tensión que dañan electrodomésticos y facturas que llegan con montos considerados “confiscatorios”.
Marcelo Pastore, uno de los vecinos que impulsa la movida, señaló que la situación no es nueva, pero se agravó en medio de una crisis social que golpea con más fuerza a los sectores populares. “No se puede sostener un servicio caro y malo al mismo tiempo”, sintetizan quienes acompañan la recolección.
El reclamo no se queda en la denuncia. Los impulsores buscan que se investigue si la empresa cumplió con sus compromisos de inversión y calidad. En caso contrario, plantean incluso la posibilidad de avanzar hacia la revocación de la concesión.
En paralelo, aparece otra discusión de fondo: terminar con el esquema monopólico y abrir el servicio a nuevas empresas o, incluso, evaluar su retorno a manos del Estado provincial.
Mientras tanto, en el plano político, un concejal libertario propone eliminar tasas incluidas en la boleta de luz como una forma de aliviar el impacto en los usuarios. Una medida que, aunque parcial, reconoce el problema estructural: el costo de la energía se volvió un factor de exclusión.
Las críticas también alcanzan a la SUSEPU, el organismo de control, al que los vecinos acusan de inacción y de mantener vínculos políticos que le impiden actuar en defensa de los usuarios.
La campaña avanza, aunque no sin obstáculos. El temor a represalias aparece como un límite silencioso, en una provincia donde cuestionar a los servicios públicos todavía tiene costos. Aun así, la bronca parece más fuerte: en San Pedro, la firma dejó de ser un trámite para convertirse en una forma de protesta.