14/04/2023
TODO A LA VEZ Y EN TODAS PARTES
La pérdida de energía por corrosión
La prestigiosa revista npj Materials Degradation ha publicado un demoledor artículo en el que investigadores de la Universidad de Ohio cuantifican por primera vez el impacto climático asociado con la corrosión del acero. El estudio ha determinado que las emisiones de CO2 asociadas con la fabricación de acero requerido sólo para reemplazar el acero corroído serán, en 2030, del 4,1 al 9,1 % del total emitido. En 2021, reemplazar el acero corroído representó alrededor del 1,6 al 3,4% de las emisiones globales.
“Dada la dependencia de la sociedad del combustible de carbón, la producción de hierro y acero es uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero de cualquier industria”, insistía el autor Gerald Frankel. “La mayoría de los costes asociados con la industria provienen de la energía que se utiliza para fabricar acero, y esa energía se pierde a medida que el acero se transforma en óxido, que es su forma original de mineral de hierro”.
El acero es un material imprescindible para la vida moderna y no olvidemos que juega un papel crucial también en el desarrollo de tecnologías Net-Zero imprescindibles para alcanzar la neutralidad climática, como la solar y la eólica. El sector siderúrgico europeo ya está realizando grandes esfuerzos para lograr la descarbonización de sus procesos, pero el avance es lento y requiere de grandes inversiones.
“Todo a la vez en todas partes” es posible:
La pérdida de energía que se produce a causa de la corrosión del acero es perfectamente evitable si lo protegemos correctamente mediante el proceso de galvanizado. Pero, además, construir con acero galvanizado maximiza la vida útil de los edificios y permite la reutilización.
La asociación europea EGGA, en colaboración el resto de las asociaciones nacionales de galvanizadores han elaborado estudios de caso para orientar con ejemplos a arquitectos e ingenieros sobre cómo el acero galvanizado puede contribuir a dar respuesta a la emergencia climática.
(Fuente: Asociación Técnica Española de Galvanización)