La Red Iberoamericana de Gobiernos y Ciudades Circulares, tiene entre sus principales objetivos el estímulo a la Economía Circular, entendiendo que es necesario modificar la forma en que producimos y consumimos. Frente a la economía lineal de extracción, producción, consumo y desecho, la economía circular alienta un flujo constante, una solución virtuosa, en la que los residuos puedan ser utilizad
os como recursos para reingresar al sistema productivo. De esta manera, reducimos nuestros desechos y extraemos menos bienes naturales
del planeta. Los problemas ambientales y la lucha contra el cambio climático, su efecto negativo sobre la biodiversidad y la creciente escasez de recursos, exigen soluciones globales. Sin embargo, el papel de los gobiernos y ciudades es fundamental para fomentar una visión “glocal” que permita enfocarse en el desarrollo sostenible local, mientras se despliega una estrategia global y se refuerzan las alianzas a nivel local y regional. Esta Red Iberoamericana de Gobierno y Ciudades Circulares tiene como objetivo establecer las bases de un sistema económico sostenible a través de marcos de colaboración entre las instituciones públicas, las empresas privadas, los organismos locales y los ciudadanos. La región Iberoamericana comparte una historia en común, los países que la componen tienen intereses similares y su integración es fundamental para lograr un desarrollo virtuoso, tal como lo plantea el Objetivo 11 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030:
“Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles”.