11/09/2026
Día del Maestro: los reconocimientos no reemplazan la lucha
Las declaraciones de la Conducción de ATEN Cutral Co–Plaza Huincul por el Día del Maestro ponen sobre la mesa una discusión fundamental: ¿qué papel debe jugar nuestro sindicato frente a los problemas que atravesamos cotidianamente las y los trabajadores de la educación?
Cada 11 de septiembre llegan los saludos y reconocimientos al enorme esfuerzo de quienes sostenemos diariamente la educación pública. Pero reconocer ese esfuerzo no alcanza cuando las condiciones en las que desarrollamos nuestra tarea siguen exigiendo respuestas. Problemas edilicios, situaciones de violencia dentro de las instituciones, sobrecarga laboral y reclamos salariales forman parte de una realidad que no desaparece con un saludo por el Día del Maestro. Por eso, las declaraciones de la conducción de la seccional aten Cutral Có (su Secretaria General y su Secretaria de Prensa), merecen una discusión política, especialmente cuando se reivindica que las y los docentes neuquinos tenemos el mejor salario docente del país.
¿El mejor salario del país?
Presentar como una conquista suficiente que Neuquén tenga uno de los salarios docentes nominalmente más altos del país es mirar solamente una parte de la realidad. Un salario no puede analizarse aislado del costo de vida de quienes lo perciben. Vivimos en una provincia atravesada por la explotación de Vaca Mu**ta y por una dinámica económica que presiona fuertemente sobre gastos esenciales de las familias trabajadoras. Por eso, ocupar un lugar alto en una tabla salarial nacional no significa automáticamente tener un salario acorde con las necesidades de una familia trabajadora. Pero hay algo todavía más importante: ¿desde cuándo el horizonte de una organización sindical debe ser conformarse porque en otras provincias los docentes cobran menos?
La existencia de salarios miserables en otras provincias no puede convertirse en la vara con la cual midamos nuestras propias reivindicaciones. Nuestra referencia debe ser cuánto necesitamos para vivir dignamente y cuánto puede pagar una provincia que concentra enormes pero enormes riquezas. Mientras se generan recursos extraordinarios alrededor de la explotación hidrocarburífera, las y los trabajadores no tenemos por qué aceptar que se nos explique permanentemente hasta dónde alcanzan las cuentas del Estado.
La conducción tep-celeste también reivindica el acuerdo salarial alcanzado con el gobierno de Rolando Figueroa. Durante 2026, el salario docente tiene actualizaciones trimestrales calculadas mediante el IPC. El mecanismo está establecido oficialmente para abril, julio y octubre de 2026 y enero de 2027. Defender una actualización frente a la inflación es una cosa. Presentarla como solución definitiva al problema salarial es otra. Por eso necesitamos discutir salario real y poder adquisitivo, no solamente porcentajes y posiciones en un ranking nacional. Porque la docencia ya no llega ni al 15 de cada mes, la miseria salarial nos empuja al endeudamiento (billeteras virtuales y tarjetas) y muchos de los docentes, a parte del doble turno debemos recucurrir a generarnos un emprendimiento para que con alguna feria podamos estirar la billetera.
Ahora bien, existe un debate de fondo y es que Aten no puede limitarse a reconocer las dificultades que vivimos las y los trabajadores de la educación ni funcionar como intermediario entre nuestros reclamos y el gobierno. Un sindicato existe para organizar a los trabajadores y luchar por sus reivindicaciones. Cuando una conducción sindical coloca como principal conquista que tenemos “el mejor salario del país”, termina utilizando prácticamente el mismo argumento con el que el gobierno pretende demostrar que ya realizó un enorme esfuerzo por la docencia.
ATEN tiene una enorme tradición de lucha que no fue construida esperando concesiones desde arriba. Fue construida mediante la deliberación colectiva, las asambleas, las movilizaciones y las huelgas. Frente a los problemas que atravesamos no necesitamos una conducción que nos explique por qué deberíamos estar conformes. Necesitamos asambleas en toda la provincia para que sean las y los trabajadores de la educación quienes hagan un balance de nuestra situación y resuelvan cómo continuar.
Que se discuta el salario. Que se discutan las condiciones laborales. Que se discuta la infraestructura escolar. Que se discutan las situaciones de violencia que atraviesan nuestras instituciones. Y, fundamentalmente, que podamos resolver colectivamente qué medidas necesitamos para obtener respuestas.
Asambleas en toda la provincia YA.
Reapertura de la mesa salarial.
Plan de lucha.
En este Día del Maestro no necesitamos que nos recuerden solamente que nuestro salario aparece por encima del de docentes de otras provincias. Necesitamos un salario que responda al costo real de vivir en Neuquén y un sindicato independiente del gobierno que esté dispuesto a luchar por él. Porque nuestros derechos nunca fueron regalos de ningún gobierno. Fueron y serán conquistas de la lucha docente.