25/09/2025
Expresamos nuestro profundo y absoluto repudio ante el triple femicidio de Brenda, Morena y Lara.
Sus nombres se repiten de manera insoportable como vidas arrebatadas por la violencia machista, una violencia que no es un hecho aislado sino estructural, que atraviesa nuestros territorios y nuestras comunidades.
Los femicidios no suceden en el vacio. Se dan en un contexto de avance del odio, de la misoginia y de discursos que legitiman y reproducen violencias, pero también en un entramado de condiciones materiales de existencia atravesadas por la desigualdad y la precarización de la vida, que exponen con mayor crudeza a mujeres y disidencias de los barrios a la violencia y a la muerte.
Estamos cansadxs de la quietud, de la calma con la que dicen que tenemos que estar y esperar, mientras seguimos siendo nosotrxs quienes ponemos el cuerpo. Cada femicidio es una herida colectiva, una ausencia irreparable de quienes debieron seguir vivas, libres y sin miedo. No podemos, no queremos y no vamos a naturalizarlo. Gritemos, denunciemos, rompamos las cadenas que nos oprimen. Organicemos la bronca.
Cada femicidio es la expresión máxima del fracaso de un estado que llega tarde y mira para otro lado, de instituciones que se retiran de los barrios y de una sociedad que sigue reproduciendo desigualdades y violencias hacia las mujeres y disidencias. Por eso decimos, el estado es responsable. Que democracia habitamos?
Hoy levantamos la voz por Brenda, Morena y Lara, por las que ya no están y por las que seguimos de pie. Porque nuestras vidas no son descartables ni negociables.
Justicia por las pibas!