29/09/2018
El tiempo de las asambleas.
En un tiempo en el que es más importante que nunca mantenerse juntes, cuando el mundo es más hostil que de costumbre, la manera de resistir es construir lazos, vínculos y dinámicas críticas frente a los órdenes establecidos. Estos órdenes se presentan bajo la apariencia ilusoria de que son el único mundo posible y es absurdo tratar de cambiarlo. Pero no. Absurdo es intentar justificar que el ordenamiento injusto bajo el cual vivimos nuestras vidas, formateado -entre otros dispositivos- por las instituciones, es el único posible. Cuando buscan hacernos creer que lo único que nos queda es sucumbir ante las lógicas caníbales, nos reunimos para cuidarnos, para resistir y construir la alternativa. Así, a lo largo de las experiencias de resistencia, las asambleas se han convertido en una herramienta, en un espacio de encuentro para volcar las inquietudes e ideas frente a los problemas y en una práctica que forja nuevos sentidos.
La universidad no es un ámbito ajeno a las luchas de poder. No sólo hay un gran presupuesto en juego, también estructuras de poder que suelen erotizar a personajes perturbades y machistas, así como una cuestión de fondo que muchas veces pasa desapercibida: la universidad es una usina de conocimientos, el espacio donde se generan las lógicas del segmento más formado de la población, aquelles que serán docentes, investigadores y constructores del sentido del mundo de la siguiente generación. La universidad construye ideología a través de sus formas y de sus contenidos.
La discusión en asambleas ha logrado poner en cuestión qué clase de formación tenemos en nuestras aulas, qué tienen nuestras disciplinas para aportar a la lucha contra la explotación y los abusos, a la lucha por una vida más justa y que merezca la pena ser vivida. No queremos reproducir el status quo, no queremos una universidad que reproduzca cánones elitistas o que vacíe de contenido crítico la formación de les estudiantes, de les futuros docentes que estarán en las escuelas, de les investigadores que generarán nuevos discursos y lecturas.
Para lograr deconstruir esta universidad que heredamos no nos ha quedado más que meter los pies en el barro de la burocracia institucional y aprender cuáles son las trampas reglamentarias en las que se amparan las camarillas enquistadas que buscan hacernos creer que lo público es un kiosco privado. He ahí la importancia de participar en los órganos de cogobierno. Es allí donde comienza la batalla para disputar la orientación de nuestras carreras, los modos de ingreso a la docencia universitaria, los modos en los que se debe organizar la estructura institucional, las cosas que pueden, o no, permitirse en un ámbito estatal. Éste es el primer paso para avanzar ante al hecho de que la universidad queda cada vez más lejos para les hijes de les trabajadores.
Frente a les privatizadores de lo público, le oponemos la lucha contra la lógica punteril -la del reparto de cargos sólo a modo de prebenda para condicionar la participación política en el cogobierno y garantizar la permanencia en el poder de la camarilla-, le oponemos concursos y registros de antecedentes frente al dedo arbitrario, le oponemos la socialización de la información para generar igualdad de condiciones a la hora de discutir, le oponemos participación activa en el cogobierno. Todo esto sólo podemos hacerlo todes juntes. Si bien suelen camuflar la disputa bajo un orden claustral, es necesario evitar caer en esa trampa. La disputa debemos darla de modo interclaustral. Así, siendo consecuentes, vamos construyendo un proyecto de universidad que incluye a todos los sectores que la conforman: docentes, trabajadores universitaries, graduades y fundamentalmente: estudiantes.
Por todo esto, y más, ¡saludamos, acompañamos y apoyamos la propuesta de las asambleas! Consideramos que es el camino para seguir combatiendo las lógicas elitistas bajo las cuales pretenden que nos formemos, para avanzar en la disputa del sentido, para avanzar hacia una universidad feminista, clasista, para “desalambrar” la Universidad Pública.
¡Adelante asambleas! ¡Arriba les que luchan!
Del 1 al 5 de Octubre, les estudiantes votan la asamblea de su carrera para que la participación en los Consejos Departamentales sea mandatada y no responda a les burócratas de turno.
En Letras: Asamblea de Letras UNMDP
En Socio: Asamblea Estudiantes de Sociología
En Historia: Asamblea de Historia UNMDP
En Geo: Asamblea De Estudiantes De Geografia UNMDP
En Filo: Asamblea de Filo UNMDP
En Ciencia Politica: Asamblea Abierta de Ciencia Política
En Biblio: Asamblea de Biblio UNMDP
En TS: Asamblea Abierta de Estudiantes de Trabajo Social