12/08/2015
12 DE JULIO 2015
COMENZAMOS LA EONDA ENCANTADA DEL MONO MAGNETICO AZUL.
Estamos en la mitad del tzolkin. Todo lo que viene de aquí en más es producto de lo ya vivido, y a la vez, nos permite modificarlo, cambiarlo. Por eso es también un nuevo comienzo. Y la posibilidad de transformación y cambio viene de la mano del MONO. La energía del Mono es la energía que nos permite transformarnos desde el juego, desde generar nuestra propia magia, nuestra propia ilusión. Nos conecta con nuestro niño interno, nos permite deshacernos de estructuras rígidas, para, a través de la exploración, la curiosidad, el permitirnos sorprendernos, poder investigar en nosotros. Poder atravesar esas capas que nos ponemos para afuera, y conectarnos con nuestros anhelos más profundos, con lo que realmente deseamos, y así poder transformarnos. El Mono es alegría, risa, diversión; nos permite tomarnos la vida “más a la ligera”, entendiendo que toda nuestra realidad, no es nada más que el juego que hemos decidido jugar para evolucionar. Y como es un juego, hay que animarse a jugarlo a fondo, pero siendo siempre conscientes de que lo único que hacemos es jugar. Que todo es ilusión, que todo está allí porque con nuestra “magia” lo hemos convocado para crecer. Teniendo eso presente, podemos relajarnos y disfrutar, podemos aceptarnos y aceptar las situaciones que atravesamos, porque son parte de nuestro crecimiento. Podemos mirar las cosas a través de nuestros ojos de niño, sentir con nuestro corazón de niño, y así, sin restricciones, permitirnos crear a través nuestro juego las realidades que nos propongamos. El Mono es tremendamente inteligente, observador, profundiza, necesita comenzar a escarbar y ver que es lo que se encuentra detrás de la fachada de las cosas, quiere ver cuál es el juego que se esconde detrás del juego. El recaudo a tener presente es no perderse en el juego. Saber que jugamos, pero no terminar enredados en lo que hemos creado, pensando que eso es lo “real”.