18/07/2026
Comunicado público
En estos días nos hemos puesto en contacto nuevamente con información que nos señala que Juan Bautista Ramirez habría incurrido en nuevos casos de acoso y violencia sexual contra una menor de edad. Hace algo más de 5 meses hicimos lugar a una denuncia dentro de nuestra organización sobre conductas incompatibles con todo vinculo social por parte de JBR. A partir de esa situación abordamos la denuncia, investigamos y separamos a JBR. Recientemente supimos de otra situación muy grave relacionada con esta persona y a partir de esta nueva declaración sobre conductas de violencia y abuso sexual, nuevas personas aportaron relatos sobre situaciones similares.
La denunciante original no quiso hacer la denuncia penal por el momento, derecho que la asiste ya que el Estado revictimiza a las víctimas y no ofrece canales de asistencia adecuados ni de seguimiento hacia las personas denunciadas. Las cifras muestran que la judicialización es muy baja con relación a los casos de violencia y abusos que ocurren y en estas épocas que vivimos en las que se persigue a las denunciantes a viva voz desde las esferas del poder como ocurre con el proyecto de Carolina Losada sobre falsas “falsas denuncias” de género y de abuso contra las infancias, es más difícil aún.
A partir de haber tomado conocimiento de que este sujeto se encuentra inserto en otra organización de izquierda, donde ya se han registrado nuevas denuncias de similar tenor y ante la reiteración, hecho que evidencia un patrón conductual de agresión y abuso sexual, es que decidimos publicar en nuestras redes esta advertencia. No contamos con otros recursos. Los delitos de acción privada solo pueden denunciarlos en el plano judicial las propias victimas atravesando las revictimizaciones que denunciamos en este escrito.
Emitimos este pronunciamiento como única herramienta que conocemos para hacer un aporte a evitar que este individuo, que se mueve, como pudimos ver, entre agrupamientos de izquierda de nuestra ciudad, continúe perpetrando abusos, manipulando los lazos de confianza política y habitando espacios de militancia y de lucha en los que nuestras mujeres y niñas deben vivir con confianza en sus pares y sin complicidades con este tipo de conductas que son el cáncer del régimen social de sometimiento en el que vivimos. No existen formas “ideales” de avanzar en este plano. Ni tampoco queremos que las personas que vivieron estas situaciones se sientan culpables por no hacer las denuncias penales. Esa responsabilidad recae íntegramente sobre el Estado y su permanente malostratos hacia las mujeres que denuncian violencias de este tipo.
Ponemos a disposición nuestros canales de organización para coordinar las medidas necesarias con los espacios afectados, reafirmando nuestro compromiso inquebrantable en la construcción de ámbitos libres de violencia hacia las mujeres y disidencias.
Por una militancia libre de acoso y opresión.
Partido Obrero Mar del Plata