Santiago Maldonado, fue detenido y posteriormente desaparecido por la Gendarmería Nacional tras una brutal represión con balas de plomo en el territorio de Pu Lof Cushamen, en la provincia argentina de Chubut. El operativo en el que resulto detenido y desaparecido Santiago, fue coordinado en persona por el jefe de gabinete del ministerio de seguridad de la nación. Sin embargo, la primera respuesta
a los hechos dadas por la ministra de seguridad, Patricia Bullrich, fue intentar poner en duda la mera presencia de Santiago en el lugar, pese a que existen sobradas pruebas de su presencia y de su detención. Tal es así, que desde el lunes 7 de Agosto el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU exigió al gobierno que despliegue una “estrategia integral” para buscar y encontrar a Santiago. Aún así el Gobierno de Mauricio Macri se niega a investigar a la fuerza responsable, la Gendarmería Nacional. Efectivamente, es esta misma negativa a investigar los hechos la que cierra el cuadro y configura la condición de Santiago Maldonado como un “Detenido – Desaparecido”. La primera condición para que una persona sea “Detenida – Desaparecida” es que sea detenida y posteriormente desaparecida por fuerzas del estado, pero la segunda condición es que lo sea con la complicidad de este. Es decir, es necesario que sea detenido por una fuerza del estado y que posteriormente, el mismo estado, los encubra. Tal cual el caso; ya que Santiago fue detenido por las fuerzas del estado, y ahora el gobierno de Macri intenta desesperadamente desviar la investigación para encubrir a la gendarmería. Desde 1983 que el estado Argentino no detiene ni fuerza la desaparición de ninguna persona, sin embargo, tras 45 años, el gobierno de Mauricio Macri está llevando adelante estas prácticas. Por ese motivo hacemos un llamado a la comunidad internacional, porque necesitamos que el mundo se entere y alce su voz contra estas prácticas atroces, que atentan no solo contra el bienestar de nuestro pueblo, sino contra el bienestar de la humanidad misma.