05/09/2026
CUANDO EL PODER SE CREE IMPUNE, LA REPÚBLICA NECESITA CORAJE
Durante años, en Entre Ríos, el poder parecía intocable.
En aquel contexto, cuando cuestionar al gobierno de turno significaba enfrentar presiones, silencios y enormes costos políticos, Jorge D’Agostino, entonces presidente de la UCR, decidió no mirar para otro lado y presentó una denuncia contra Sergio Urribarri, funcionarios y allegados al poder.
No fue oportunismo. Fue convicción.
Hoy, con una condena firme de la Justicia contra el exgobernador, aquella decisión adquiere una dimensión que no podemos ignorar.
Porque cuando se denuncian hechos de corrupción no se ataca a un partido: se defiende al Estado, se protegen los recursos de todos y se pone un límite al poder.
La UCR no puede ser indiferente frente a esto. Nuestra historia nos obliga a defender las instituciones incluso cuando hacerlo resulta incómodo.
El poder pasa. La República queda.
Y cuando hay corrupción, no alcanza con cambiar los nombres: hay que recuperar la ética como regla de gobierno.
Desde el Comité Departamental de la Unión Cívica Radical reivindicamos el coraje de quienes se animaron a denunciar cuando muchos callaban.
Porque la República necesita dirigentes que no se arrodillen ante el poder.