01/06/2018
La justicia de la Educación
Parece una ironía que, en el 2018, a cien años de la Reforma Universitaria, la gobernadora de la provincia más poblada del país haga escandalosos comentarios respecto a la universidad pública. “¿Es justo que durante años hayamos poblado la provincia de buenos aires de universidades públicas, cuando todos los que estamos acá sabemos, que nadie que nace en la pobreza en la Argentina hoy llega a la universidad?”
Lo claro son las concepciones de justicia y el rol que le da a la universidad PÚBLICA. Remarquemos esta palabra, ella no habla de las universidades en general, sino las públicas, las que desde el estado invertimos para desarrollar un modelo de país inclusivo. En este caso, el “gasto” que para ella supone la creación y el mantenimiento de estas instituciones, va en contra de su idea de progreso. El cual pone al estado como asegurador del statu quo, asegurando el mínimo de formación para que la gente se incorpore al mercado de trabajo, pero donde sólo quienes tengan dinero para pagar las universidades privadas estén en capacidad de tener un ascenso social.
Esta fatídica frase más que una afirmación de la realidad que vivimos es una expresión de deseo a futuro, y los datos lo demuestran:
- El 94,2% de los estudiantes de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) tienen padres sin estudios universitarios finalizados.
- El 91% de los estudiantes de la Universidad Nacional de Moreno (UNM) tiene padres sin estudios universitarios completos.
- El 83% de los estudiantes de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) son primera generación.
- El 74% de los alumnos de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), es considerado primera generación universitaria.
Es por tanto una falacia absoluta las palabras de Vidal, que muestran no sólo una incomprensión de la realidad social, sino unas prioridades totalmente alejadas de las necesidades del pueblo en su conjunto. Como jóvenes de la política no tenemos más palabras que un profundo rechazo a esta frase, que esconde un modelo de desigualdad profundo, el cual ya se esta aplicando desde otros ámbitos como es el tarifario y salarial. No nos podemos quedar callados, llamamos a todos los sectores que reivindican la autonomía lograda por la Reforma Universitaria a rechazar enérgicamente esta afirmación y todas las acciones que se realicen en este sentido.
Recordemos que, sin un presupuesto correspondiente la autonomía no es más que una afirmación vacía, como las mentiras que nos quieren vender desde este gobierno. Un gobierno que no deja de demostrar que gobierna para los ricos y sus políticas son el ajuste a los pobres.