Tan solo pensar en valuaciones...
Las normas de la Unión Panamericana de Valuaciones nos unen mediante conceptos de referencia global, los que son muy oportunos para describir la esencia del profesional experto en la valuación, como así también el desarrollo preciso de la “multiciencia” que abarca distintas disciplinas en cuanto a sus metodologías o enfoques de aplicación.
No obstante cada Estado de América Latina -en un orden administrativo general- tiene sus propias normas, las que no son ajenas a los enfoques internacionales, pero las mismas se adaptan a la idiosincrasia de cada región. En todo país coexisten normas homologadas, aplicables desde la órbita oficial y otras, ratificadas por los usos y costumbres para la tarea en el ámbito particular, tomando todos los parámetros esenciales para un dictamen de perito judicial. Es decir, la modalidad varía conforme el ámbito de aplicación.
Tenemos conciencia de que la ciencia de valuar tiene su lógica, pero no su exactitud en cuanto al resultado que surge de una aplicación metodológica, ya que si bien sus pasos son estrictamente rígidos, pues es inevitable que el profesional considere todo impacto temporal que genera la constante variabilidad de los precios, ya que la economía no es una cuestión estable. Asimismo, la variación en los resultados, también cambia conforme la perspectiva que aborde el profesional sobre el estudio del objeto de la tasación.
Valuar es una tarea apasionante, que permite al profesional ahondar en cada caso en particular, por lo que se genera un desafío permanente ante la necesidad de demostrar un resultado debidamente justificado en cuanto al precio atribuido a un bien.