31/05/2022
Días atrás, las librerías independientes de la ciudad emitieron un comunicado:
“Del viernes 3 al domingo 12 de junio se llevará adelante una feria del libro en el Pasaje Dardo Rocha. La “Feria del Libro de La Plata” (…) Para el armado de los 95 stands de este evento no se contempló la participación de la mayoría de las librerías, editoriales, escritores y escritoras de la ciudad.”
Las editoriales queremos sumar nuestra voz
La gestión de la Secretaría de Cultura del municipio, lejos de revalorizar un sector cultural y comercial local potente −como el de la edición−, decide darle la espalda. Una marca registrada.
Quienes editamos en la ciudad jamás hemos sido beneficiarios de UNA política pública municipal para el desarrollo del sector. Pero, no porque no “aplicamos para el subsidio”, sino porque la actual gestión no ha diseñado una sola política en más de 6 años de gobierno.
Estamos ante una gestión que AUSPICIA y PROMOCIONA una actividad económica al margen de su mercado autóctono, dejando afuera a los agentes locales de esa actividad, e impidiendo, en definitiva, la difusión de la cultura platense. La gestión se desentiende de su propio territorio, nada más lejano a “privilegiar lo nuestro”.
Hay una marca identitaria en La Plata y su gente: la autogestión en colectivo. Este “ser con otros/as” se ha constituido en una estrategia de supervivencia y desarrollo del libro a nivel comunal. Apostamos denodadamente a este principio y creemos que es la única alternativa.
Las “convocatoria” tardía y restringida que la Municipalidad balbuceó en las últimas horas −en un torpe intento por reparar algo que está mal desde el inicio−, evidencia el poco conocimiento que tiene de las editoriales platenses. Lo nuestro no es un capricho. Queremos ser protagonistas de los eventos que la ciudad impulsa vinculados al libro. No podrá ser así en esta oportunidad. Esperamos, no sin sospecha, que eso cambie en un futuro.
Seguiremos haciendo lo imposible para que en La Plata se continue produciendo el maravilloso encuentro entre lectores, lectoras y libros durante todo el año. Y seguiremos diciendo PRESENTE cada vez que se piensen políticas que multiplique las lecturas.