11/01/2019
NO A LA BAJA EN LA EDAD DE IMPUTABILIDAD
Hace unos días atrás, el gobierno dio a conocer un borrador sobre un proyecto de ley que tiende a bajar la edad de imputabilidad a los 15 años, para delitos con p***s máximas de 15 años o mayores a ese tiempo.
La iniciativa no es novedosa, es una reiteración de la ley 22.278 creada en la época del gobierno de facto de Videla, que establecía los 14 años como edad posible para la imputación de un delito. Dicho decreto fue modificado por otro decreto de Bignone, que subió el piso a los actuales 16 años
Lxs niñxs, en el marco de los derechos humanos, gozan de una protección especial plasmada en la “Convención Sobre Los Derechos Del Niño”, la cual nuestro país ratificó como estado parte. Dentro de los principios establecidos en la misma se desprenden conceptos como el buen desarrollo, bienestar y protección de la familia medios para la concreción del crecimiento del niñx en un estado que lo permita.
Por otro lado este debate promovido por el gobierno como medida de distracción social, pasa por alto el principio de No-Regresividad en materia penal, el cual establece que no puede crearse o modificarse normativa que venga a reducir la protección ya existente.
Si el estado no cumple como mínimo sus obligaciones, internas y externas, no justifica que busque solucionar los conflictos de la sociedad mediante el castigo ya que como primera medida debe prevenir que no ocurran.
Seguir aplicando p***s, por la incapacidad de los gobernantes de resolver cuestiones sociales, implica inflar un globo que se agranda y se agranda hasta quedar sin capacidad y estallar en mil pedazos por los aires. Esto basado en la creencia de que con mayor castigo la sociedad será mejor o específicamente más ordenada. Dadas las estadísticas muestran que en proporción con los crímenes que se cometen son una cantidad muy pequeña los cometidos por menores de 18 años, inclusive casi ni llegaría al 10% sobre el total.
Tampoco es cierto que sometiendo a la persona a un proceso penal, y menos aún si son encarcelados, eso produzca un “efecto contagio” para con los demás individuos; de lo contrario estigmatiza, daña, los somete a conductas degradantes e interrumpe el normal desarrollo que deberían tener garantizado bajo el amparo del estado.
Lo que no se dice es que los niñxs y adolescentes son elegidos arbitrariamente por el poder, por medio de una actividad que despliega el poder punitivo en pos de perseguir a unxs y excluir a otrxs, esto lo podemos denominar selección criminalizante.
El fin de esta actividad es la distracción de la sociedad que entretenida con la pregunta: ¿nacen chorros o se hacen? Apartan su mirada del eje donde la cuestión gravita sobre la fragilidad institucional de la que padecemos todos los días.
Concluyendo, estaremos ampliando problemáticas si utilizamos métodos obsoletos y no solucionaremos las cosas si no prevenimos antes que castigar y no educamos antes que re-educar, ya que lo segundo sin lo primero es algo sumamente ilógico.
*Spot realizado por jóvenes del barrio Las Rosas de Melchor Romero: Sofia Baeza Tano Vega Brandon del Blr Lucas Espinoza