13/05/2026
Muchos abandonan la meditación no por falta de concentración, sino por incomodidad física. Como kinesióloga, mi prioridad es que tu postura no solo sea zen, sino biomecánicamente sostenible.
Para meditar, no necesitás ser un contorsionista, necesitás respetar la arquitectura de tu columna.
¿Y si no puedo sentarme en el suelo? No hay problema. Podés meditar en una silla, siempre que mantengas los pies bien apoyados y la espalda erguida sin colapsar sobre el respaldo.
La meditación es un entrenamiento para la mente, pero el cuerpo es el templo que la sostiene. Cuando la alineación es correcta, la energía fluye y el silencio aparece.
¿Sentís dolor al meditar? Contame en qué zona y te ayudo a corregirlo desde la biomecánica. 👇
MEDITACIÓN
MARTES 18.30 HS