25/03/2026
Defender la alegría como trinchera.
Es muy difícil reflexionar luego de una movilización de semejante tenor.
¿cómo se explica que nuestros cuerpos estén agotados, exhaustos, doloridos pero también satisfechos, y (vale) alegres?
¿Cómo explicar esa (efímera) alegría colectiva luego de semejante esfuerzo si encima se le suma este contexto horroroso?
A 50 años del golpe genocida, millones de argentinos y argentinas estuvimos en las calles, porque la calle es del pueblo, y ese es nuestro lugar. El de los genocidas siempre va a ser la cárcel común, perpetua y efectiva.
Caminamos (como hace tiempo) desde la ex ESMA, y eso no es casual, es una decisión política, que tiene múltiples aristas. En primer lugar en homenaje a los miles de compañeros que estuvieron detenidos ahí, los vamos a buscar y los llevamos con nosotros; en segundo lugar porque también es una forma de homenajear a Néstor, aquel que nombró a los genocidas como lo que son: asesinos repudiados por el pueblo argentino, y lo hizo ahí en lo que fue ese campo de exterminio.
¿Cómo defender la alegría del corpus colectivo que salta, canta, baila y se emociona si la tienen a Cristina secuestrada y proscripta?
Se explica porque somos leales, por que esa lealtad se manifiesta en la certeza de que la esperanza de nuestro pueblo y la realización material de los sueños de los 30 mil es con ella libre y conduciendo al movimiento nacional y por eso este año también fuimos a San José 1111, para sentirla cerca, para verla entera, fuerte y decirle que acá estamos y que la vamos a liberar.
Pintar pañuelos, símbolo de la dignidad humana, símbolo de lucha y de no abandonar jamás, también explica nuestra alegría, son nuestras Madres y Abuelas las que guiaron la lucha contra la dictadura primero y luego contra el olvido, la infamia y la entrega. Sentirlas presentes alivia, acompaña, y te hace valiente.
Estar rodeados de nuestros compañeros más jóvenes, tener conciencia del trasvasamiento generacional, real, concreto, palpable (decenas de miles, cientos tal vez) que llevan en sus pechos las imágenes de nuestros 30 mil, o en una silueta el nombre como bandera a la victoria, que se animan a todo cuando todo está contra ellos y ellas, acá están y dicen que hay futuro porque hay memoria cuando las IA, las corpo y los imperios en guerra los invitan a la soledad, la hiperindividualización, la desesperanza y el no-futuro.
¿Cómo estar a la altura de tanto? Militando (de sol a sol) con el ejemplo de las Madres, las Abuelas, los HIJOS, el ejemplo de Néstor, la bandera de los 30 mil, la vigencia de Cristina y la certeza (como diría Rodolfo Walsh) de que el Pueblo va a ganar.
Caminemos hacia el horizonte (solo son algunos kilómetros más)
que no es otro que la Patria justa, libre y soberana
30 mil compañeros detenidos desaparecidos: PRESENTES. AHORA Y SIEMPRE
Cristina Libre