25/02/2026
¿Qué necesita Argentina, para volver a ser un país que de ganas de vivir en él?
En primer lugar, necesitamos imperiosamente terminar con las brechas existentes, la política, la religiosa, la generacional, la del cabeza de termo y los “inteligentes”, la deportiva, esto sería un avance imprescindible, solo debemos ser empático con el otro, con el que piensa o cree distinto a nosotros.
Para alcanzar esta condición debemos dejar de lado el fanatismo, el que sea. Tenemos que instalar en nuestro sentir dos cosas fundamentales, el amor por el otro y el pensamiento crítico.
El amor para poder construir una comunidad que tenga el dolor social como un valor y el pensamiento crítico para replantearnos porque nos dejamos llevar por políticas que no están dirigidas para todos, esto solo empezaría a dar por tierra con la instalación del odio hacia el diferente.
El odio no construye un país, el odio construye una sociedad dividida y absolutamente funcional a los que pretenden mantener el poder por el poder y la impunidad para la corrupción.
No es un camino fácil ni corto, pero debemos empezar a transitarlo, debemos recuperar a los defraudados por el accionar de los políticos, en ellos esta la posibilidad y la esperanza de volver a tener una República, debemos exigir a los funcionarios estatales el cambio de actitud hacia el público, solo por ser un ciudadano que aporta con su esfuerzo para que él tenga un empleo.
Evidentemente no solo hay políticos malos o buenos, delincuentes u honestos, lo que si hay son políticos mediocres y para demostrar esto solo hay que mirar en las condiciones que dejaron a nuestro país luego de 43 años.
Y si no cambian el rumbo los actuales, debemos elegir a quienes pretenden un futuro lleno de oportunidades para los niños, los adolescentes, para los trabajadores, para los jubilados y por sobre todo con un programa de gobierno que esté al servicio de la recuperación de la República y la dignidad de cada uno de los argentinos de buen vivir. Y los hay, no son muchos, solo que están invisibilizados por la terrible polarización, tenemos la obligación por las futuras generaciones buscarlos y acompañarlos y así dejaran de ser pocos.