20/12/2025
Las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 marcaron un punto de quiebre en la historia de nuestro Pueblo.
Frente a un modelo económico de miseria y desocupación, la movilización popular, la solidaridad y la organización desde abajo fueron las banderas que levantó toda una generación.
La represión del Estado dejó un saldo de 39 compañeros y compañeras asesinadas en todo el país.
En la provincia de Buenos Aires: Diego Avila, Víctor Enriquez, Julio Flores, Roberto Gramajo, Pablo Guías, Cristian Legembre, Damián Ramírez, Mariela Rosales, Ariel Salas, José Vega y Carlos Spinelli), nueve en Santa Fe: Graciela Acosta, Ricardo Rodolfo Villalba, Walter Campos, Juan Delgado, Yanina García, Claudio “Pocho” Lepratti, Miguel Pacini, Rubén Pereyra y Sandra Ríos) siete en la Capital Federal (Carlos Almirón, Gustavo Ariel Benedetto, Diego Lamagna, Alberto Márquez, Gastón Marcelo Riva, Rubén Aredes y Jorge Cárdenas), tres en Entre Ríos (Romina Iturain, Rosa Paniagua y José Ro-dríguez), dos en Cordoba (Sergio Ferreira y David Moreno), uno en Tucuman (Luis Fernández), uno en Corrientes (Ramón Arapi) y una en Río Negro (Elvira Avaca).
Aprendimos de ellos, de las piqueteras y los piqueteros, a luchar y organizarnos cuando el hambre, la desocupación y la represión son política de Estado.
Por eso, las jornadas del 19 y 20 de diciembre son un faro que guía al pueblo en la oscura noche neoliberal.
Solo el PUEBLO
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