16/06/2018
¿Quién quiere ir al Fondo?
En el mes de marzo del año 2000, sesenta haitianos se lanzaron a las aguas del Mar Caribe en un barquito de morondanga. Los sesenta murieron ahogados. Como era una noticia de rutina, nadie se enteró, pero esos sesenta haitianos habían sido cultivadores de arroz, y los cultivadores de arroz en Haití han sido condenados a convertirse en balseros o en mendigos desde que el Fondo Monetario Internacional prohibió los subsidios que el Estado proporcionaba al arroz nacional.
El Fondo Monetario Internacional, que es un organismo bastante distraído, se olvidó de prohibir los subsidios al arroz que el gobierno de los Estados Unidos otorga a la producción nacional y ahora Haití compra su arroz en los Estados Unidos.
Eduardo Galeano
Si todo tiene que ver con todo o, más bien, cualquier cosa puede utilizarse como analogía para explicar otra, ya que en estos momentos quieren distraernos con noticias sobre fútbol para que dejemos pasar desapercibidas las medidas que está tomando el Gobierno de Cambiemos, utilicemos este noble y divertido deporte para que su llegada a las multitudes, más que distraernos, nos permita tomar conciencia del quilombo en que nos están metiendo (NOS, que se entienda bien, NOS estamos metiendo en un quilombo. Ellxs volverán a sus countries y seguirán engordando sus cuentas offshores. NOSOTRXS seguiremos acá, peleando por nuestros derechos, combatiendo ajustes, pagando las deudas y los daños que ellxs NOS dejarán):
Supongamos que el equipo por el que hinchamos fielmente todas las semanas está mal en el promedio, con fuertes chances de descender… ¿cómo nos sentiríamos si nuestro club decidiera contratar a un director técnico que hizo descender a todos los equipos que dirigió?
Redoblemos la apuesta: supongamos que, a pesar de nuestros lamentos, contrataran a este director técnico y el tipo nos dijera que, para mantener la categoría, el club debe aumentar la cuota de lxs socixs y el precio de las entradas, eliminar a lxs socixs honorarixs, eliminar las divisiones juveniles, en fin, reducir los gastos y aumentar los ingresos para pagar solamente su sueldo… ¿cómo se sentiría alentar a nuestro equipo con las tribunas vacías, sin héroes para recordar y sin jóvenes promesas de buen fútbol?
Si escucháramos por la radio (porque las entradas salen caras y la televisión también) cómo nuestro equipo se rinde cada fecha ante equipos de tribunas llenas, coloridas banderas y resultados gloriosos… ¿no nos sentiríamos indignados por las decisiones que tomó nuestro club? ¿No entenderíamos al Tano Pasman y su sufrimiento?
Y si, como creo, casi todos y todas estamos afirmando con vehemencia que sí, que nos sentiríamos indignados, tristes y furiosos, y que pondríamos el grito en el cielo, mientras imaginamos a nuestros gloriosos equipos desprestigiados y descendidos, piltrafas deportivas que mendigan un empate en 0… ¿por qué dejamos pasar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional como si fuera una contingencia de nuestra coyuntura y no un volantazo hacia políticas viejas que provocaron la decadencia de nuestra economía y el descenso de nuestras condiciones sociales?
En la historia del Fondo Monetario Internacional, desde que fue engendrado en 1944 en un aquelarre de los países imperialistas, los únicos éxitos que tiene en su haber son de países que se rompieron el tuje para saldar sus deudas y liberarse de sus bajadas de línea opresivas. La mayoría de los países en los que intervino el FMI sufrieron sus políticas de ajuste y neocolonialismo. Lxs invito a googlear los casos de Ucrania, Grecia, Pakistán, Nicaragua, Zaire, Egipto, Brasil, Chile, México, ARGENTINA. Todos los casos están a la vista, a un click de distancia. El común denominador de las intervenciones del Fondo Monetario Internacional es la regresión de la distribución del ingreso y los perjuicios a las políticas sociales. También, analizando estas intervenciones, podemos observar que el FMI se ha asociado históricamente con gobiernos totalitarios, de ultraderecha o neoliberales (por ejemplo, ha brindado apoyo a las dictaduras que asolaron Nicaragua, Congo-Kinshasa, Rumania, Chile, Brasil, ARGENTINA. En nuestro país, le dieron unos verdes a Videla para que desarrolle su modelo de Estado derecho y humano) y ha operado para derrocar a gobiernos populares cuyas políticas permitían el desarrollo de sus regiones en detrimento de los eternos caprichos de los países imperialistas que quieren mantener sus regímenes colonialistas (aquí podemos googlear los casos de Nasser, en Egipto, Nehru, en la India, Nkrumah, en Ghana, Goulart, en Brasil, Perón, en ARGENTINA, y de países socialistas como Cuba y China).
El Fondo Monetario Internacional no sólo te presta plata, también te impone una forma determinada de manejar tu país, cuyas máximas se descubren fácilmente porque las aplicó sin distinción en todos los países donde intervino:
- Saneamiento del presupuesto público a expensas del gasto social.
- Generación de superávit primario suficiente para cubrir los compromisos de deuda externa.
- Eliminación de subsidios y reducción de aranceles.
- Implantación de impuestos regresivos de fácil percepción, como el IVA.
Por medio de estas medidas, el FMI cumple de manual con su rol geoestratégico: evita que se desarrollen los modelos autocentrados y permite aumentar las exportaciones de los principales países industrializados.
¿En qué parte ayuda a los países donde interviene? Esa te la debo (y que la deuda me la negocie el finado buitre Griesa porque estoy de los dos lados del mostrador).
A nosotrxs, el Fondo Monetario Internacional nos deja un Estado chiquito que no invierte en nada y sólo se limita a garantizar que se cumpla la ley de la selva en los mercados. Altos niveles de pobreza, desprotección de jubilados y jubiladas y reducción de la expectativa de vida, desinversión en obras públicas, limitación del desarrollo industrial… ¿Qué futuro nos depara un modelo de país así?
¿Qué equipo puede jugar sin capitán? ¿A quién le sirve un Estado chico, sin fuerza, despojado de políticas que defiendan y multipliquen los derechos del pueblo? ¿Por qué hay quienes celebran que nuestro país esté librado al desarrollo de los intereses y designios de la concentración de capitales de la oligarquía, que siempre vendió la identidad de la nación (no necesariamente al mejor postor) con tal de engordar sus arcas sin restricciones? ¿Qué clase de Presidente construye un Estado que se borra del mapa socioeconómico y permite que haya desigualdad, hambre y pobreza?
¿Por qué achicar el Estado? ¿De qué le sirve al pueblo que el Estado sea una mano invisible regulada por designios neocolonialistas? ¿Qué clase de valores nos hacen festejar este modelo de Estado? Y, si no hay un Estado que nos defienda, que desarrolle las industrias nacionales, que promueva nuestra cultura y garantice los derechos de las mayorías, ¿quién podrá defendernos? ¿El Chapulín Colorado, que tiene un 3% de piso electoral?
Nosotrxs tenemos el deber, como ciudadanos y ciudadanas, de defender el modelo de Estado que necesitamos para crecer como pueblo, para que haya justicia social y se respeten las políticas de inclusión social y distribución del ingreso.
Néstor Kirchner (quien casualmente nos liberó del FMI para hacer crecer a la Argentina con un modelo propio, nacional y popular) decía que un Estado no tiene audacia cuando es fuerte con los débiles y débil con los fuertes… ¿Mauricio Macri (LPQTP) tiene audacia?
Néstor y Cristina nos mostraron un camino donde el Estado insertó a lxs jóvenes en la educación no sólo secundaria sino también universitaria, donde la industria nacional se fortaleció junto con el empleo de calidad, donde se multiplicaron las jubilaciones, donde se podía acceder a una vivienda propia por medio de créditos que pensaban en la economía de los trabajadores y las trabajadoras en lugar de priorizar el crecimiento de los bancos. Néstor y Cristina construyeron un Estado que era una construcción colectiva donde el gasto público generaba el circuito virtuoso de la economía… ¿Qué modelo de Estado propone Cambiemos? ¿Necesitábamos cambiar nuestro modelo de Estado nacional y popular por un modelo 2001, importado y flojo de papeles?
Aunque quieran hacernos creer que no es nuestra, la pelota siempre está en nuestra cancha porque nuestra es la responsabilidad de que todos y todas la tengan y la manejen con la mejor habilidad posible. Para triunfar entre las potencias, tenemos que jugar en equipo y ganar con la camiseta y el amor por nuestro fútbol. Messi es el que hace jugar y gambetea las patadas de Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, España y del Fondo Monetario Internacional. Y si hablamos de política y hablamos de fútbol, hay que decirlo de una vez: con su estilo de juego y su visión del fútbol, Messi es un gran peronista. Para ganar la copa, tenemos que ganarles a los países neocolonialistas con nuestro propio juego
ofensivo. No nos metamos en el Fondo.